Bee WilsonBee Wilson

Aprender a comer, bocado a bocado

No se trata de elegir entre ensalada y hamburguesa, ni entre fruta o tarta, sino de aprender a elegir lo que a la vez es apetecible y sano. ¿Parece difícil? Bee Wilson enseña como hacerlo

Madrid,  (EFE).- Todos nacemos con la necesidad de comer y, así, forjamos una relación con la comida desde el primer bocado, sin embargo, alimentarse correctamente puede resultar difícil aunque la experta gastronómica, Bee Wilson, asegura que “nunca es tarde para aprender, comer es una habilidad que se aprende a cualquier edad”.

Ahora, esta británica enseña cómo hacerlo en su nuevo libro, “El primer bocado. Cómo aprendemos a comer” (Turner Noema), donde analiza cómo se crean los hábitos alimenticios -buenos y malos-, desde el vientre materno hasta la adolescencia, “intentando reconciliar al niño goloso interior con el adulto responsable que somos”, como asegura en una entrevista con EFE.

“El primer bocado” de Bee Wilson intenta reconciliar al niño goloso con el adulto responsable

Además, trata de ayudar a los padres a los que, en muchas ocasiones, les resulta una tarea realmente “complicada” suministrar esa comida “poco apetecible” y sana a sus hijos.

Para ello, Wilson aconseja introducir “lo antes posible” y de forma “paulatina” diferentes tipos de alimentos en su dieta, de este modo, podrán saborear la comida y, lo que es más importante, podrán retenerla en su memoria, algo que, según la licenciada en Historia de las Ideas por la Universidad de Cambridge, “es vital”.

Bocado a bocado

Tras mencionar en el prólogo sus propios problemas con la comida durante su adolescencia, Bee Wilson, explica como todas las personas tienen la capacidad para cambiar su comportamiento hacia la comida, “el potencial de mejora de nuestros hábitos alimentarios es inmenso”, y asegura haberlo comprobado en primera persona.

En su libro Wilson analiza diferentes datos que influyen en los hábitos alimenticios

Ocho son los capítulos en los que la anglosajona analiza, como experta gastronómica y madre, diferentes aspectos que influyen en los hábitos alimenticios adquiridos por las personas.

Comenzando con el estudio de las filias y fobias -primer capítulo-, la historiadora expone qué factores influyen en las preferencias alimentarias como los genes, el entorno o nuestras experiencias.

ahora se puede aprender a comer bocado a bocado

Portada del libro “El primer bocado” de Bee Wilson

No obstante, para esta experta en alimentación el factor más influyente es la memoria, a la que considera “la motivación más importante al aprender a comer, pues conforma todos nuestros apetitos”.

Wilson explica, en su segundo capítulo, que una de las razones por las que normalmente no se cree que los gustos son aprendidos es porque la mayor parte de este aprendizaje tiende a darse en los “primerísimos” años de vida y luego se detiene. Así, “los gustos de un bebe de 2 años predice que gustos tendrá esa misma persona a los 20”, aclara la anglosajona.

Aprender a comer desde la infancia

En el tercer capítulo defiende una educación alimenticia desde la infancia, pues desde esta etapa, los individuos están forjando su relación con la comida, y sostiene -cuarto capítulo- que “la idea que tenemos sobre la alimentación viene de la forma en la que nos alimentaron nuestros padres”.

Según la escritora, la comida infantil alimenta la creencia de que la comida sana no es apetecible

Además,  mantiene que la comida contemporánea dirigida al público más joven manda un mensaje “erróneo” y “alarmante” que refuerza la creencia de que “la comida saludable no puede resultar apetecible”, no esta tan buena y es más aburrida que la azucarada y procesada, “lo que embauca al consumidor mediante adornos y dibujos joviales”.

A su juicio, la diferenciación que existe en la actualidad entre la “comida para adultos” y la “comida infantil”, es contraproducente porque, asegura, “hay indicios de que los niños se nutren mejor cuando su dieta se asemeja a la de un adulto“.

Condicionantes para aprender a comer

Otro dato curioso que muestra “El primer bocado” -quinto apartado-, es que la influencia de los compañeros, sobre todo de los hermanos en la mesa “continúa mucho después”, porque “condicionaron nuestro apetito y con ellos aprendimos valores como compartir”.

Asimismo, la historiadora defiende la necesidad de una buena alimentación para poder realizar correctamente todas las tareas del día a día. Remarca la importancia del desayuno en la etapa infantil, lo que, según explica, “facilitará que el escolar preste una mayor atención y obtenga un mayor rendimiento académico”.

Wilson aporta numerosos ejemplos en “El primer bocado” como el del chile, alimento con el que demuestra que “el gusto es algo que aprendemos“, y así, mientras los asiáticos o sudamericanos degustan esta salsa como “un placer”, ya que es normal en su dieta, los europeos experimentamos “una sensación irritante la primera vez que lo comemos”. EFE

Tagged with: , ,
Posted in Gourmet

Efe Estilo en Twitter
EFEturbanner_practica-español-300x125EFEempresas
Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies