Victoria Abril y Vicente Aranda en la presentación de Tirante Blanco. Su musa entre las musas. EFEVictoria Abril y Vicente Aranda en la presentación de Tirante Blanco. Su musa entre las musas. EFE

Aranda y sus mujeres

Siempre rodeado de mujeres bellas, contando historias en las que son protagonistas, actrices que nacieron con él como estrellas y a las que consiguió convertir, por un tiempo, en fetiches, en emblemas

Madrid, may (EFE).- Vicente Aranda creó y formó a actrices que luego volaron, y que  iluminan con luz propia la historia del cine. El director de la pasión, el sexo y las relaciones de pareja, moldeó a Victoria Abril, Maribel Verdú, Paz Vega o Pilar López de Ayala, y gracias a él son referente dentro del mundo de la cinematografía de hoy.

Imagen de Maribel Verdú, Jorge Sanz y Victoria Abril durante el rodaje de "Amantes". CD.Prd.EFE

Imagen de Maribel Verdú, Jorge Sanz y Victoria Abril durante el rodaje de “Amantes”. CD.Prd.EFE

Victoria Abril, la musa entre las musas

Su carácter “cascarrabias”, como algunos compañeros de profesión le definían, le llevó a distanciarse con el tiempo de algunas de ellas, como es el caso de Victoria Abril, que regresó al reencuentro con él en “Tirante blanco”. Siempre rodeado de mujeres formó parte de su vida e hizo de ellas un fetiche.

Victoria Abril nació en el cine gracias a su descaro y la aventura en la que Vicente Aranda la hizo embarcarse con “Cambio de sexo”, toda una revolución para la época, a la que siguió “Las chicas de las bragas de oro”.

Con “El Lute” se reencontraron, y después llegaría “Amantes” e “Intruso” o “Libertarias” hasta desembocar en “Tirante blanco”, momento en el que la actriz comentó: “no hubo enfrentamientos, ni necesidad de calentar motores, ni sensación de haber perdido comba”, en alusión al tiempo transcurrido desde la última vez que trabajaron.

“Amantes”

Maribel Verdú optó por su interpretación en “Amantes” a su primera nominación al Goya, una película que ha marcado un antes y un después en su carrera. Los premios avalan una trayectoria que tanto en cine como en teatro es extensa, sólida y brillante.

Pilar López de Ayala atiende a las órdenes de Vicente Aranda, durante el rodaje de "Juana la loca".cd-efe

Pilar López de Ayala atiende a las órdenes de Vicente Aranda, durante el rodaje de “Juana la loca”.cd-efe

Sin embargo, Maribel Verdú, la musa que Aranda dirigió en su primera intervención en la pequeña pantalla en uno de los capítulos de “La huella del crimen”, reconocía que después de “Amantes”, hubo un “antes y un después” en su carrera.

Pilar López de Ayala fue una trágica y desgarrada “Juana la loca”, su interpretación fue premiada en el Festival de San Sebastián, y ella confesaba sentirse “sorprendida” por su éxito, a pesar de que ya era un personaje popular tras su paso por la serie “Al salir de clase”.

“Trabajar con Vicente Aranda marca un antes y un después, como ha ocurrido con todas las actrices anteriores, aunque no esperaba tal repercusión y éxito”, reconocía la actriz meses después del estreno.

La carrera de la actriz despuntó a partir de entonces, aunque es una intérprete que prefiere proyectos pequeños y viaja por el cine sin prisas.

Paz Vega, caracterizada de "Carmen".CD- EFE

Paz Vega, caracterizada de “Carmen”.CD- EFE

Paz Vega se metió en la piel de “Carmen”, la de Merimée, confesó ser “feliz” desde que recibió la llamada de Aranda, para interpretar un papel con el que estaba familiarizada. “He nacido y crecido con ese mito”, no en vano la actriz es de Trina y su padre fue torero. No fue un filme de éxito, pero el talento del director hizo que la actriz dejara otros proyectos en su favor.

“La pasión turca”

Ana Belén y Vicente Aranda. Ella protagonizó "La pasión turca". EFE

Ana Belén y Vicente Aranda. Ella protagonizó “La pasión turca”. EFE

Ana Belén fue la “Desideria” de Vicente Aranda, pero también de Antonio Gala, escritor de “La pasión turca”, en la que se basa la película del mismo nombre.

La actriz y cantante asumió a Desideria con la energía, la ilusión y la vitalidad y según confesaba, se puso a “disposición de de Vicente Aranda, un director al que calificaba de “meticuloso”, aseguraba le dio “libertad plena” para crear y con quien fue construyendo su personaje a base de tardes enteras tomando café y hablando de todo… y, claro, también de la película.

“Todo fue sencillo, yo tenía confianza en Aranda y veía en su cara que él estaba contento, así que el personaje me agarró de la mano y me fue llevando”. EFE

Posted in Cine&tv

Lo más en EFE Estilo
  • Visto
  • Nube de tags

Madrid, may (EFE).- Vicente Aranda creó y formó a actrices que luego volaron, y que  iluminan con luz propia la historia del cine. El director de la pasión, el sexo y las relaciones de pareja, moldeó a Victoria Abril, Maribel Verdú, Paz Vega o Pilar López de Ayala, y gracias a él son referente dentro del mundo de la cinematografía de hoy.

Imagen de Maribel Verdú, Jorge Sanz y Victoria Abril durante el rodaje de "Amantes". CD.Prd.EFE

Imagen de Maribel Verdú, Jorge Sanz y Victoria Abril durante el rodaje de “Amantes”. CD.Prd.EFE

Victoria Abril, la musa entre las musas

Su carácter “cascarrabias”, como algunos compañeros de profesión le definían, le llevó a distanciarse con el tiempo de algunas de ellas, como es el caso de Victoria Abril, que regresó al reencuentro con él en “Tirante blanco”. Siempre rodeado de mujeres formó parte de su vida e hizo de ellas un fetiche.

Victoria Abril nació en el cine gracias a su descaro y la aventura en la que Vicente Aranda la hizo embarcarse con “Cambio de sexo”, toda una revolución para la época, a la que siguió “Las chicas de las bragas de oro”.

Con “El Lute” se reencontraron, y después llegaría “Amantes” e “Intruso” o “Libertarias” hasta desembocar en “Tirante blanco”, momento en el que la actriz comentó: “no hubo enfrentamientos, ni necesidad de calentar motores, ni sensación de haber perdido comba”, en alusión al tiempo transcurrido desde la última vez que trabajaron.

“Amantes”

Maribel Verdú optó por su interpretación en “Amantes” a su primera nominación al Goya, una película que ha marcado un antes y un después en su carrera. Los premios avalan una trayectoria que tanto en cine como en teatro es extensa, sólida y brillante.

Pilar López de Ayala atiende a las órdenes de Vicente Aranda, durante el rodaje de "Juana la loca".cd-efe

Pilar López de Ayala atiende a las órdenes de Vicente Aranda, durante el rodaje de “Juana la loca”.cd-efe

Sin embargo, Maribel Verdú, la musa que Aranda dirigió en su primera intervención en la pequeña pantalla en uno de los capítulos de “La huella del crimen”, reconocía que después de “Amantes”, hubo un “antes y un después” en su carrera.

Pilar López de Ayala fue una trágica y desgarrada “Juana la loca”, su interpretación fue premiada en el Festival de San Sebastián, y ella confesaba sentirse “sorprendida” por su éxito, a pesar de que ya era un personaje popular tras su paso por la serie “Al salir de clase”.

“Trabajar con Vicente Aranda marca un antes y un después, como ha ocurrido con todas las actrices anteriores, aunque no esperaba tal repercusión y éxito”, reconocía la actriz meses después del estreno.

La carrera de la actriz despuntó a partir de entonces, aunque es una intérprete que prefiere proyectos pequeños y viaja por el cine sin prisas.

Paz Vega, caracterizada de "Carmen".CD- EFE

Paz Vega, caracterizada de “Carmen”.CD- EFE

Paz Vega se metió en la piel de “Carmen”, la de Merimée, confesó ser “feliz” desde que recibió la llamada de Aranda, para interpretar un papel con el que estaba familiarizada. “He nacido y crecido con ese mito”, no en vano la actriz es de Trina y su padre fue torero. No fue un filme de éxito, pero el talento del director hizo que la actriz dejara otros proyectos en su favor.

“La pasión turca”

Ana Belén y Vicente Aranda. Ella protagonizó "La pasión turca". EFE

Ana Belén y Vicente Aranda. Ella protagonizó “La pasión turca”. EFE

Ana Belén fue la “Desideria” de Vicente Aranda, pero también de Antonio Gala, escritor de “La pasión turca”, en la que se basa la película del mismo nombre.

La actriz y cantante asumió a Desideria con la energía, la ilusión y la vitalidad y según confesaba, se puso a “disposición de de Vicente Aranda, un director al que calificaba de “meticuloso”, aseguraba le dio “libertad plena” para crear y con quien fue construyendo su personaje a base de tardes enteras tomando café y hablando de todo… y, claro, también de la película.

“Todo fue sencillo, yo tenía confianza en Aranda y veía en su cara que él estaba contento, así que el personaje me agarró de la mano y me fue llevando”. EFE

Efe Estilo en Twitter
Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies