Pareja de enamorados en Mexico/EFE ÁLEX CRUZPareja de enamorados en Mexico/EFE ÁLEX CRUZ

Ocho besos de cine

Hoy, Día Internacional del beso, hacemos una selección de los mejores besos del cine

Madrid (EFE).- El beso también tiene su día internacional, el 13 de abril, una fecha que surgió gracias al beso más largo de la historia, que duró 58 horas 35 minutos y 58 segundos. Con motivo de esta celebración vamos a hacer un repaso por los besos más impactantes y con mayor calado de la gran pantalla.

¿Quién no ha soñado alguna vez con protagonizar un beso de película? Si algo es cierto, es que hay besos de todo tipo, románticos, dramáticos, apasionados… hay besos que dejan huella, besos que es mejor olvidar y otros que, simplemente, no se dan. Y el cine los tiene todos.

Así son los besos en el cine

Los besos de la industria cinematográfica son emocionantes, desgarradores, hacen creer en el verdadero amor y soñar que todo es posible cuando el beso se produce con la persona indicada y en el momento oportuno. Así son algunos de esos besos que han emocionado a más de uno:

– Vivien Leigh y Clark Gable en “Lo que el viento se llevó” (1939): “no sea estúpido. Usted sabe que siempre querré a otro hombre” dijo Scarlett (Viven Leigh) a Rhett Butler (Clark Gabe), antes de que él la cogiera del brazo y le contestará: “Basta. ¿Me has oído, Scarlett? Basta. No vuelvas a decir eso”, el beso que vino después dio la vuelta al mundo y es uno de los más famosos de la industria.

– Humphrey Bogart e Ingrid Bergman en “Casablanca” (1942): “Siempre nos quedará París” es el consuelo que Rick Blaine (Humphrey Bogart) da a Ilsa Lund (Ingrid Bergman) al despedirse para siempre de ella, su amor imposible. Esta es una de las escenas más populares de la película junto al ardiente beso de la pareja, tras la previa declaración de amor por parte de Ilsa, que ha pasado a la posteridad como uno de los mejores besos de la historia del cine.

– Deborah Kerr y Burt Lancaster en “De aquí a la eternidad” (1953): Seguramente sea uno de los besos más apasionados, morbosos y tórridos que se han visto en la gran pantalla. Un sargento (Burt Lancaster) se revuelca en la arena de la playa con la mujer de su capitán (Deborah Kerr) mientras la marea les golpea. ¿Quién no ha fantaseado con un beso así?.

– Audrey Hepburn y George Peppard en “Desayuno con diamantes” (1961): o como un beso puede ser el refugio perfecto. Ella, naufragando durante la tempestad en un mar de dudas y temores, encuentra su consuelo en él, la seguridad personificada. A pesar de ello, lo más significativo de este beso es que no es la escena más emblemática de esta mítica película, en la que Audry es retratada desayunando un “croissant” ante el escaparate de la popular joyería neoyorquina, Tiffany & Co.

– Macaulay Culkin y Anna Chlumsky en “Mi Chica” (1991): La película de los 90 habla de las primeras veces y de como el amor puede cambiarlo todo, sea a la edad que sea. Así, Veda, su protagonista de 11 años, descubre el verdadero amor y la importancia del primer beso, por lo que, decide instruirse en este arte besando a su mejor amigo. Un juego de niños que ha pasado a la historia por ser uno de los besos más dulces e inocentes del cine.

– Kate Winslet y Leonardo DiCaprio en “Titanic” (1997): El beso de Jack y Rose en Titanic es una de los besos más icónicos de la meca del cine. Dos jóvenes, Rose (Kate Winslet) y Jack (Leonardo DiCaprio), dejan atrás sus miedos y prejuicios sociales para comenzar una relación juntos, dando lugar a la famosa escena en la que los enamorados se encaraman a la barandilla de la proa del barco donde dejaran que su amor vuele.

– Kirsten Dunst y Tobey Maguire en “Spiderman” (2002): Otros de los besos que han dejado con la boca abierta a los espectadores es el que se produce entre el famoso superhéroe, Spiderman (Tobey Maguire), y su amor platónico, Mary Jane (Kirsten Dunst). Tras salvar a la “demisela en apuros” el héroe del cómic es premiado con un romántico beso bajo la lluvia, una secuencia que se ha convertido en una de las más famosas del sector.

– Ryan Gosling y Rachel Mcadams en “El Diario de Noa” (2004): Nuevamente, la acción tendrá lugar bajo la lluvia y estará precedida de una declaración de amor eterno, tras la que el protagonista, Noah (Ryan Gosling), se funde en un apasionado beso con Allie Hamilton (Rachel Mcadams), su futura mujer, quien enfermará de alzheimer y a la que narrará su historia de amor para que no le olvide. ¿Puede haber una muestra de amor superior?

La revolución sexual en el cine

Durante las primeras décadas del siglo XX, como señala Thomas Patrick Doherty, historiador cultural especializado en el cine de Hollywood, se produjo una sexualización de los medios, así, el beso y los temas lascivos se introdujeron en los medios masivos de la cultura popular y en la publicación de distintas artes como el cine.

Esta acción afectiva del ser humano dejó de ser algo “íntimo” e “inapropiado”. Su aceptación social fue marcada considerablemente por la naturalización del beso dentro de las películas y, en décadas posteriores, se convirtió un elemento esencial para dar a entender el tipo de relación que existía entre dos personajes, expone el historiador americano en su libro “Pre-Code Hollywood”.

Los besos, en el siglo XXI

Sin embargo, en la actualidad, el valor simbólico del beso ha perdido peso en el cine, donde únicamente representa una práctica sexual de bajo contenido erótico y de carácter cotidiano, como apunta Andréa Demirjian en “Kissing”.EFE

Tagged with: , ,
Posted in Cine&tv

Lo más en EFE Estilo
  • Visto
  • Nube de tags

Madrid (EFE).- El beso también tiene su día internacional, el 13 de abril, una fecha que surgió gracias al beso más largo de la historia, que duró 58 horas 35 minutos y 58 segundos. Con motivo de esta celebración vamos a hacer un repaso por los besos más impactantes y con mayor calado de la gran pantalla.

¿Quién no ha soñado alguna vez con protagonizar un beso de película? Si algo es cierto, es que hay besos de todo tipo, románticos, dramáticos, apasionados… hay besos que dejan huella, besos que es mejor olvidar y otros que, simplemente, no se dan. Y el cine los tiene todos.

Así son los besos en el cine

Los besos de la industria cinematográfica son emocionantes, desgarradores, hacen creer en el verdadero amor y soñar que todo es posible cuando el beso se produce con la persona indicada y en el momento oportuno. Así son algunos de esos besos que han emocionado a más de uno:

– Vivien Leigh y Clark Gable en “Lo que el viento se llevó” (1939): “no sea estúpido. Usted sabe que siempre querré a otro hombre” dijo Scarlett (Viven Leigh) a Rhett Butler (Clark Gabe), antes de que él la cogiera del brazo y le contestará: “Basta. ¿Me has oído, Scarlett? Basta. No vuelvas a decir eso”, el beso que vino después dio la vuelta al mundo y es uno de los más famosos de la industria.

– Humphrey Bogart e Ingrid Bergman en “Casablanca” (1942): “Siempre nos quedará París” es el consuelo que Rick Blaine (Humphrey Bogart) da a Ilsa Lund (Ingrid Bergman) al despedirse para siempre de ella, su amor imposible. Esta es una de las escenas más populares de la película junto al ardiente beso de la pareja, tras la previa declaración de amor por parte de Ilsa, que ha pasado a la posteridad como uno de los mejores besos de la historia del cine.

– Deborah Kerr y Burt Lancaster en “De aquí a la eternidad” (1953): Seguramente sea uno de los besos más apasionados, morbosos y tórridos que se han visto en la gran pantalla. Un sargento (Burt Lancaster) se revuelca en la arena de la playa con la mujer de su capitán (Deborah Kerr) mientras la marea les golpea. ¿Quién no ha fantaseado con un beso así?.

– Audrey Hepburn y George Peppard en “Desayuno con diamantes” (1961): o como un beso puede ser el refugio perfecto. Ella, naufragando durante la tempestad en un mar de dudas y temores, encuentra su consuelo en él, la seguridad personificada. A pesar de ello, lo más significativo de este beso es que no es la escena más emblemática de esta mítica película, en la que Audry es retratada desayunando un “croissant” ante el escaparate de la popular joyería neoyorquina, Tiffany & Co.

– Macaulay Culkin y Anna Chlumsky en “Mi Chica” (1991): La película de los 90 habla de las primeras veces y de como el amor puede cambiarlo todo, sea a la edad que sea. Así, Veda, su protagonista de 11 años, descubre el verdadero amor y la importancia del primer beso, por lo que, decide instruirse en este arte besando a su mejor amigo. Un juego de niños que ha pasado a la historia por ser uno de los besos más dulces e inocentes del cine.

– Kate Winslet y Leonardo DiCaprio en “Titanic” (1997): El beso de Jack y Rose en Titanic es una de los besos más icónicos de la meca del cine. Dos jóvenes, Rose (Kate Winslet) y Jack (Leonardo DiCaprio), dejan atrás sus miedos y prejuicios sociales para comenzar una relación juntos, dando lugar a la famosa escena en la que los enamorados se encaraman a la barandilla de la proa del barco donde dejaran que su amor vuele.

– Kirsten Dunst y Tobey Maguire en “Spiderman” (2002): Otros de los besos que han dejado con la boca abierta a los espectadores es el que se produce entre el famoso superhéroe, Spiderman (Tobey Maguire), y su amor platónico, Mary Jane (Kirsten Dunst). Tras salvar a la “demisela en apuros” el héroe del cómic es premiado con un romántico beso bajo la lluvia, una secuencia que se ha convertido en una de las más famosas del sector.

– Ryan Gosling y Rachel Mcadams en “El Diario de Noa” (2004): Nuevamente, la acción tendrá lugar bajo la lluvia y estará precedida de una declaración de amor eterno, tras la que el protagonista, Noah (Ryan Gosling), se funde en un apasionado beso con Allie Hamilton (Rachel Mcadams), su futura mujer, quien enfermará de alzheimer y a la que narrará su historia de amor para que no le olvide. ¿Puede haber una muestra de amor superior?

La revolución sexual en el cine

Durante las primeras décadas del siglo XX, como señala Thomas Patrick Doherty, historiador cultural especializado en el cine de Hollywood, se produjo una sexualización de los medios, así, el beso y los temas lascivos se introdujeron en los medios masivos de la cultura popular y en la publicación de distintas artes como el cine.

Esta acción afectiva del ser humano dejó de ser algo “íntimo” e “inapropiado”. Su aceptación social fue marcada considerablemente por la naturalización del beso dentro de las películas y, en décadas posteriores, se convirtió un elemento esencial para dar a entender el tipo de relación que existía entre dos personajes, expone el historiador americano en su libro “Pre-Code Hollywood”.

Los besos, en el siglo XXI

Sin embargo, en la actualidad, el valor simbólico del beso ha perdido peso en el cine, donde únicamente representa una práctica sexual de bajo contenido erótico y de carácter cotidiano, como apunta Andréa Demirjian en “Kissing”.EFE

Efe Estilo en Twitter
Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies