• Jane Fonda con una bella joya Chopard. EFE/ ChopardJane Fonda con una bella joya Chopard. EFE/ Chopard
  • mas infoposes in the press room during the Oscars at Loews Hollywood Hotel on March 2, 2014 in Hollywood, California.Los ganadores del Óscar a la mejor actriz, Cate Blanchett , y al mejor actor, Matthew Mcconaughey. EFE/ Chopard
  • Una de las joyas de la colección especial Red Carpet. EFE/ Chopard
  • Las joyas Chopard que lucen las actrices no son exclusivas para ellas, sino que las escogen de colecciones ya existentes. EFE/ Chopard
  • Naomi Watts, con una pieza Chopard, da vida a Diana de Gales en el biopic sobre la princesa. EFE/ Chopard
Jane Fonda con una bella joya Chopard. EFE/ ChopardLos ganadores del Óscar a la mejor actriz, Cate Blanchett , y al mejor actor, Matthew Mcconaughey. EFE/ ChopardUna de las joyas de la colección especial Red Carpet. EFE/ ChopardLas joyas Chopard que lucen las actrices no son exclusivas para ellas, sino que las escogen de colecciones ya existentes. EFE/ ChopardNaomi Watts, con una pieza Chopard, da vida a Diana de Gales en el biopic sobre la princesa. EFE/ Chopard
Joyería exclusiva en el Séptimo Arte

Chopard y el cine, una “love story”

La firma de joyería de lujo ha prestado sus más fabulosas joyas a actores y directores

Madrid, mar (EFE).- La firma de joyería Chopard y la industria del cine se enamoraron en una alfombra roja el día en el que Pierre Viot, presidente del Festival de Cannes en 1997, pidió a Caroline Scheufele, diseñadora de la marca, el diseño de la Palma de Oro que premia en Italia a la mejor película del año.

La pasión entre Chopard y el cine se ha convertido en una relación estable que vive de los flashes en los Óscar, en los Bafta o en los César, donde los pendientes, tiaras, brazaletes y collares de diamantes de la firma suiza brillan tanto o más que las celebridades que los llevan puestos.

Cara Delevingne, con joyas Chopard. EFE/ Chopard

Cara Delevingne, con joyas Chopard. EFE/ Chopard

Chopard tiene olfato para distinguir a los “caballos” ganadores del séptimo arte, y así lo demostró en la última edición de los Óscar, con Cate Blanchett (mejor actriz) y Matthew McConaughey (mejor actor) luciendo sus joyas.
Penélope Cruz, Charlize Theron, Hellen Mirren, Marion Cotillard, Kate Winslet o Jennifer Lawrence son otras divas del celuloide que confiaron en Chopard el día en el que el mundo se rindió a sus pies en estos premios. ¿O confió la marca en ellas?

“A veces, son los actores los que acuden a nosotros para que les prestemos un diseño, y otras, los contactamos nosotros”, explica a Efe Estilo la directora de comunicación de la firma en España y Portugal, Helena Bermúdez.

En todo caso, los pendientes de oro blanco que llevó Cate Blanchett o el brazalete de diamantes con el que complementó Penélope Cruz su vestido Giambattista Valli en los recientes premios “hollywoodienses” “no son diseños exclusivos para ellas, sino que las actrices eligen las piezas de colecciones ya existentes”.

Los “guardajoyas”

Orfebres, relojeros, torneros, pulidores, fundidores, ingenieros y grabadores trabajan juntos en unos diseños que han dado a Chopard fama internacional

El valor de estos artículos de lujo requiere de una curiosa figura profesional que, en la distancia, vigila que las joyas no abandonen nunca los orejas, muñecas y cuellos famosos que adornan.

Junto a los guardaespaldas de las estrellas del cine y de la televisión, los “guardajoyas”, como los llama Bermúdez, se encargan del cuidado de estas piezas que después de su fugaz paso por la alfombra roja adquieren doble valor.

Los diseños nacen en un taller ubicado en Meyrin (Ginebra), donde un equipo de engastadores embuten las piedras preciosas en las joyas particularmente finas o pequeñas. Junto a ellos, ingenieros, orfebres, relojeros, torneros, pulidores, fundidores o grabadores trabajan para crear “desde las cajas hasta las correas”, con el objetivo de reducir la dependencia de los proveedores.

La empresa, con 154 años de vida, se impuso en el siglo XIX como una referencia en el ámbito de los relojes, aunque el verdadero impulsor de la marca fue Karl Scheufele, que la compró en 1963.

Penélope Cruz, en la última entrega de los Óscar, también eligió Chopard. EFE/ Chopard

Penélope Cruz, en la última entrega de los Óscar, también eligió Chopard. EFE/ Chopard

Transmitió su amor por la joyería a sus hijos, especialmente a Caroline, una gemóloga que hoy dirige parte de la firma y que se encarga de la gestión de las boutiques. La primera se abrió en Hong Kong, en 1983, y hoy disponen de tiendas propias en todo el mundo.

La firma ha prestado joyas para películas como “Midnight in París”, “Elizabeth: La edad de oro”,  “Lady Di” o “DiDi Hollywood”

“El respeto de la tradición, de los valores familiares y de la importancia otorgada a la transmisión de la experiencia” es uno de los pilares clave de la marca, recuerda Bermúdez. Tanto es así que disponen de un centro de formación interno en el que 25 aprendices estudian durante cuatro años los entresijos de la alta joyería.

La séptima joya

La colaboración de la marca no se desarrolla solo fuera de cámaras. Los pendientes inspirados en el anillo de zafiro y diamantes que le regaló el príncipe Carlos a Diana de Gales con motivo de su compromiso, y que luce Naomi Watts en la película biográfica sobre Lady Di, “Diana” (2013), son obra de Chopard.

“Estudiamos la vida de la princesa y observamos las fotografías que mostraban su fabulosa colección de joyas antes de diseñar las piezas que aparecerían en la película”, como un collar de 92 diamantes que resulta un “ejemplar único” que, sin embargo, no fue a a parar a las vitrinas de un museo, sino que salió a la venta.

“Elizabeth: La edad de oro” (2007), “Nine” (2009), “DiDi Hollywood” (2010) o “Midnight in París” (2011) son otras películas en las que Chopard ha recreado distintos ambientes, personajes y épocas a través de piezas que son algo más que simples complementos.

En la próxima edición del Festival de Cannes, que arranca en mayo, la firma diseñará un año más el tallo curvado sobre una base de corazón que premia la mejor película, la Palma de Oro, y recreará la voluptuosidad de las actrices del director italiano Federico Fellini y la magia de los estudios “Cinecittà” en una colección.

La firma entrega anualmente el Trofeo Chopard, un reconocimiento a las jóvenes promesas del cine mundial que, el año pasado, recibieron la española Blanca Suárez y el inglés Jeremy Irvine. EFE.

 

 

 

 

 

 

Tagged with: , , , ,
Posted in Cine&tv

Lo más en EFE Estilo
  • Visto
  • Nube de tags

Madrid, mar (EFE).- La firma de joyería Chopard y la industria del cine se enamoraron en una alfombra roja el día en el que Pierre Viot, presidente del Festival de Cannes en 1997, pidió a Caroline Scheufele, diseñadora de la marca, el diseño de la Palma de Oro que premia en Italia a la mejor película del año.

La pasión entre Chopard y el cine se ha convertido en una relación estable que vive de los flashes en los Óscar, en los Bafta o en los César, donde los pendientes, tiaras, brazaletes y collares de diamantes de la firma suiza brillan tanto o más que las celebridades que los llevan puestos.

Cara Delevingne, con joyas Chopard. EFE/ Chopard

Cara Delevingne, con joyas Chopard. EFE/ Chopard

Chopard tiene olfato para distinguir a los “caballos” ganadores del séptimo arte, y así lo demostró en la última edición de los Óscar, con Cate Blanchett (mejor actriz) y Matthew McConaughey (mejor actor) luciendo sus joyas.
Penélope Cruz, Charlize Theron, Hellen Mirren, Marion Cotillard, Kate Winslet o Jennifer Lawrence son otras divas del celuloide que confiaron en Chopard el día en el que el mundo se rindió a sus pies en estos premios. ¿O confió la marca en ellas?

“A veces, son los actores los que acuden a nosotros para que les prestemos un diseño, y otras, los contactamos nosotros”, explica a Efe Estilo la directora de comunicación de la firma en España y Portugal, Helena Bermúdez.

En todo caso, los pendientes de oro blanco que llevó Cate Blanchett o el brazalete de diamantes con el que complementó Penélope Cruz su vestido Giambattista Valli en los recientes premios “hollywoodienses” “no son diseños exclusivos para ellas, sino que las actrices eligen las piezas de colecciones ya existentes”.

Los “guardajoyas”

Orfebres, relojeros, torneros, pulidores, fundidores, ingenieros y grabadores trabajan juntos en unos diseños que han dado a Chopard fama internacional

El valor de estos artículos de lujo requiere de una curiosa figura profesional que, en la distancia, vigila que las joyas no abandonen nunca los orejas, muñecas y cuellos famosos que adornan.

Junto a los guardaespaldas de las estrellas del cine y de la televisión, los “guardajoyas”, como los llama Bermúdez, se encargan del cuidado de estas piezas que después de su fugaz paso por la alfombra roja adquieren doble valor.

Los diseños nacen en un taller ubicado en Meyrin (Ginebra), donde un equipo de engastadores embuten las piedras preciosas en las joyas particularmente finas o pequeñas. Junto a ellos, ingenieros, orfebres, relojeros, torneros, pulidores, fundidores o grabadores trabajan para crear “desde las cajas hasta las correas”, con el objetivo de reducir la dependencia de los proveedores.

La empresa, con 154 años de vida, se impuso en el siglo XIX como una referencia en el ámbito de los relojes, aunque el verdadero impulsor de la marca fue Karl Scheufele, que la compró en 1963.

Penélope Cruz, en la última entrega de los Óscar, también eligió Chopard. EFE/ Chopard

Penélope Cruz, en la última entrega de los Óscar, también eligió Chopard. EFE/ Chopard

Transmitió su amor por la joyería a sus hijos, especialmente a Caroline, una gemóloga que hoy dirige parte de la firma y que se encarga de la gestión de las boutiques. La primera se abrió en Hong Kong, en 1983, y hoy disponen de tiendas propias en todo el mundo.

La firma ha prestado joyas para películas como “Midnight in París”, “Elizabeth: La edad de oro”,  “Lady Di” o “DiDi Hollywood”

“El respeto de la tradición, de los valores familiares y de la importancia otorgada a la transmisión de la experiencia” es uno de los pilares clave de la marca, recuerda Bermúdez. Tanto es así que disponen de un centro de formación interno en el que 25 aprendices estudian durante cuatro años los entresijos de la alta joyería.

La séptima joya

La colaboración de la marca no se desarrolla solo fuera de cámaras. Los pendientes inspirados en el anillo de zafiro y diamantes que le regaló el príncipe Carlos a Diana de Gales con motivo de su compromiso, y que luce Naomi Watts en la película biográfica sobre Lady Di, “Diana” (2013), son obra de Chopard.

“Estudiamos la vida de la princesa y observamos las fotografías que mostraban su fabulosa colección de joyas antes de diseñar las piezas que aparecerían en la película”, como un collar de 92 diamantes que resulta un “ejemplar único” que, sin embargo, no fue a a parar a las vitrinas de un museo, sino que salió a la venta.

“Elizabeth: La edad de oro” (2007), “Nine” (2009), “DiDi Hollywood” (2010) o “Midnight in París” (2011) son otras películas en las que Chopard ha recreado distintos ambientes, personajes y épocas a través de piezas que son algo más que simples complementos.

En la próxima edición del Festival de Cannes, que arranca en mayo, la firma diseñará un año más el tallo curvado sobre una base de corazón que premia la mejor película, la Palma de Oro, y recreará la voluptuosidad de las actrices del director italiano Federico Fellini y la magia de los estudios “Cinecittà” en una colección.

La firma entrega anualmente el Trofeo Chopard, un reconocimiento a las jóvenes promesas del cine mundial que, el año pasado, recibieron la española Blanca Suárez y el inglés Jeremy Irvine. EFE.

 

 

 

 

 

 

Efe Estilo en Twitter
Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies