• La responsable de crear el vestuario de La responsable de crear el vestuario de "Grace de Mónaco" ha sido Gigi LePage. EFE/ Tripictures
  • Su comportamiento en público y su estilo cambiaron cuando se convirtió en Alteza Serenísima de Mónaco. EFE/ apj
  • Pamelas, vestidos capa y firmas de referencia como Dior o Balenciaga, Grace Kelly es recordada como un icono de la moda. EFE/Tripictures
  • Con una de sus míticas pamelas. EFE
  • Un halo de misterio sigue rodeando la vida de Grace Kelly. EFE/ Tripictures
La responsable de crear el vestuario de Su comportamiento en público y su estilo cambiaron cuando se convirtió en Alteza Serenísima de Mónaco. EFE/ apjPamelas, vestidos capa y firmas de referencia como Dior o Balenciaga, Grace Kelly es recordada como un icono de la moda. EFE/TripicturesCon una de sus míticas pamelas. EFEUn halo de misterio sigue rodeando la vida de Grace Kelly. EFE/ Tripictures
Festival de Cannes

Grace Kelly, un icono sembrado de misterio

El “biopic” “Grace de Mónaco”, de Oliver Dahan, abre la 67 edición del Festival de Cannes

Madrid,  may (EFE).- Todavía hoy, 32 años después de su muerte, el mito de Grace Kelly, aquella rubia angelical que, en la cima de Hollywood, lo dejó todo por amor, está rodeado de incógnitas, tantas como las que han envuelto la película sobre su vida que se presenta en Cannes y que interpreta otra bella mujer, Nicole Kidman.

Nicole Kidman interpreta a Grace Kelly en "Grace de Mónaco". EFE/Tripictures

Nicole Kidman interpreta a Grace Kelly en “Grace de Mónaco”. EFE/Tripictures

Las desavenencias del director, Oliver Dahan, con los hijos de Grace Kelly y el príncipe Rainiero III de Mónaco, que encontraban en el guion “inexactitudes históricas”, y con otros responsables del “biopic”, han retrasado su estreno generando aún más expectación.

La controvertida cinta abre la 67 edición del Festival de Cannes y se desvela por fin esos años convulsos de tensiones diplomáticas que agitaron la realeza monegasca en 1962, seis años después de aquella boda perfecta que anticipaba un cuento de hadas para la joven Grace Kelly.

De actriz a princesa

La musa de Hitchcock, quien la definía como “un volcán de nieve” y con el que rodó tres películas, hizo suya la frase, “si me dices ven, lo dejo todo”, y abandonó su carrera en el Séptimo Arte para convertirse en Alteza Serenísima al casarse con Rainiero de Mónaco, quien se prendó de su belleza durante el rodaje de “Atrapa un ladrón” (1955), en la Riviera francesa.

La vida en palacio fue dura para una mujer que, a pesar de nacer en una familia rica, no fue mecida en una cuna tan noble como la de su esposo, al que algunos definen como un hombre controlador que intentaba acallar, sin éxito, la llama artística que ardía secreta en el interior de la actriz, icono de moda y musa de grandes diseñadores como Dior, Balenciaga, Chanel o Yves Saint Laurent.

Su físico no era tan explosivo como el de Marilyn Monroe, sus armas de seducción no resultaban tan poderosas como las de Ava Gardner, y su cara no revestía la perfección natural del rostro de Audrey Hepburn, pero, cuando sonreía, el mundo entero reía con ella.

A veces, Grace Kelly mostraba su personalidad de forma muy explícita, y otras rodeaba su cotidianidad de un halo de misteriosa neblina. El “biopic” “Grace de Mónaco”, en el que una preciosa Nicole Kidman resucita a la mujer y a la leyenda, se centra en una etapa de lucha interior durante la que Grace Kelly se debate entre volver al cine o complacer a su marido, que se oponía a ello.

Paz Vega se meterá en la piel de María Callas. EFE/ Tripictures

Paz Vega se meterá en la piel de María Callas. EFE/ Tripictures

Estilos encontrados

También su estilo, como su comportamiento en público, cambió drásticamente cuando se convirtió en princesa de Mónaco. Sustituyó sus modernos pantalones de pinzas y sus alpargatas por elegantes vestidos, turbantes, bolsos (Hermés le puso su nombre a un modelo) y grandes pamelas propias de una alta dama de la realeza europea.

La ganadora de un Óscar por “La angustia de vivir” (1954) se aficionó a la alta costura y a las joyas de Cartier, consiguiendo un estilo único que ha reproducido la creadora del vestuario de “Grace de Mónaco”, Gigi LePage, con la colaboración de Alexandre Barthet para la emulación de los sombreros que llevaba la princesa y con Philippine Pinton como diseñadora de las gafas de sol.

“A medida que me hago mayor, me vuelvo más perezosa y necesito ropa más cómoda. He aprendido a decir a un vestido, ‘no’, por más bello que sea, porque un vestido no añade valor a la persona”, dijo en una ocasión la diva, a quien Nicole Kidman admira tanto que estuvo a punto de bautizar a su hija como Grace.

La película biográfica encierra otra sorpresa: Paz Vega dará vida a María Callas, con quien guarda un gran parecido físico, igual que Nicole con Grace. Después del fracaso de “Diana” (2013), veremos si en esta ocasión otra historia de princesas logra conmover al público. EFE

 

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Madrid,  may (EFE).- Todavía hoy, 32 años después de su muerte, el mito de Grace Kelly, aquella rubia angelical que, en la cima de Hollywood, lo dejó todo por amor, está rodeado de incógnitas, tantas como las que han envuelto la película sobre su vida que se presenta en Cannes y que interpreta otra bella mujer, Nicole Kidman.

Nicole Kidman interpreta a Grace Kelly en "Grace de Mónaco". EFE/Tripictures

Nicole Kidman interpreta a Grace Kelly en “Grace de Mónaco”. EFE/Tripictures

Las desavenencias del director, Oliver Dahan, con los hijos de Grace Kelly y el príncipe Rainiero III de Mónaco, que encontraban en el guion “inexactitudes históricas”, y con otros responsables del “biopic”, han retrasado su estreno generando aún más expectación.

La controvertida cinta abre la 67 edición del Festival de Cannes y se desvela por fin esos años convulsos de tensiones diplomáticas que agitaron la realeza monegasca en 1962, seis años después de aquella boda perfecta que anticipaba un cuento de hadas para la joven Grace Kelly.

De actriz a princesa

La musa de Hitchcock, quien la definía como “un volcán de nieve” y con el que rodó tres películas, hizo suya la frase, “si me dices ven, lo dejo todo”, y abandonó su carrera en el Séptimo Arte para convertirse en Alteza Serenísima al casarse con Rainiero de Mónaco, quien se prendó de su belleza durante el rodaje de “Atrapa un ladrón” (1955), en la Riviera francesa.

La vida en palacio fue dura para una mujer que, a pesar de nacer en una familia rica, no fue mecida en una cuna tan noble como la de su esposo, al que algunos definen como un hombre controlador que intentaba acallar, sin éxito, la llama artística que ardía secreta en el interior de la actriz, icono de moda y musa de grandes diseñadores como Dior, Balenciaga, Chanel o Yves Saint Laurent.

Su físico no era tan explosivo como el de Marilyn Monroe, sus armas de seducción no resultaban tan poderosas como las de Ava Gardner, y su cara no revestía la perfección natural del rostro de Audrey Hepburn, pero, cuando sonreía, el mundo entero reía con ella.

A veces, Grace Kelly mostraba su personalidad de forma muy explícita, y otras rodeaba su cotidianidad de un halo de misteriosa neblina. El “biopic” “Grace de Mónaco”, en el que una preciosa Nicole Kidman resucita a la mujer y a la leyenda, se centra en una etapa de lucha interior durante la que Grace Kelly se debate entre volver al cine o complacer a su marido, que se oponía a ello.

Paz Vega se meterá en la piel de María Callas. EFE/ Tripictures

Paz Vega se meterá en la piel de María Callas. EFE/ Tripictures

Estilos encontrados

También su estilo, como su comportamiento en público, cambió drásticamente cuando se convirtió en princesa de Mónaco. Sustituyó sus modernos pantalones de pinzas y sus alpargatas por elegantes vestidos, turbantes, bolsos (Hermés le puso su nombre a un modelo) y grandes pamelas propias de una alta dama de la realeza europea.

La ganadora de un Óscar por “La angustia de vivir” (1954) se aficionó a la alta costura y a las joyas de Cartier, consiguiendo un estilo único que ha reproducido la creadora del vestuario de “Grace de Mónaco”, Gigi LePage, con la colaboración de Alexandre Barthet para la emulación de los sombreros que llevaba la princesa y con Philippine Pinton como diseñadora de las gafas de sol.

“A medida que me hago mayor, me vuelvo más perezosa y necesito ropa más cómoda. He aprendido a decir a un vestido, ‘no’, por más bello que sea, porque un vestido no añade valor a la persona”, dijo en una ocasión la diva, a quien Nicole Kidman admira tanto que estuvo a punto de bautizar a su hija como Grace.

La película biográfica encierra otra sorpresa: Paz Vega dará vida a María Callas, con quien guarda un gran parecido físico, igual que Nicole con Grace. Después del fracaso de “Diana” (2013), veremos si en esta ocasión otra historia de princesas logra conmover al público. EFE

 

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