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LITTLE BIRD. FOTOGRAFÍA CEDIDA POR  E.SENSORYLITTLE BIRD. FOTOGRAFÍA CEDIDA POR E.SENSORY

Little Bird, un “ménage a trois” entre literatura erótica, tecnología y vibraciones

Literatura erótica, tecnología inalámbrica y vibración íntima se funden en un innovador “ménage à trois” con Little Bird, el ingenio de una “start up” francesa llamado a revolucionar el placer femenino conjugado con los ebooks

París, 25 ene (EFE).- La historia de la literatura erótica conocida se remonta al “Papiro de Turín” del antiguo Egipto y alcanza su clímax más reciente con las “50 sombras de Grey”, de E. L. James, último superventas que mezcla sexualidad, lenguaje y éxito comercial.

Entre medias, desde el poeta romano Catulo al novelista estadounidense Henry Miller, pasando por el Kamasutra indio o los escritos de Margarita de Navarra, miles de textos han dejado constancia de la buena rima que surge cuando se revuelve la gramática con el erotismo.

 

Un nuevo vibrador en forma de pájaro

LITTLE BIRD. FOTOGRAFÍA CEDIDA POR E.SENSORY

 

Por otro lado, ya en el 500 a. C. los falos de madera causaban furor en la antigua Grecia, un pasatiempo íntimo que se reproducía también en el arcaico imperio chino o en la tenebrosa Edad Media europea. Y basta con brujulear un poco por Internet para percatarse de la sofisticación y diversidad que han alcanzado los juguetes sexuales en el siglo XXI: desde ecológicos hasta engarzados con joyas.

Un trío novedoso

Pero nadie había organizado todavía un trío entre juguetes sexuales, tecnologías de la comunicación y literatura erótica. Hasta que ha aparecido Little Bird.

El “gadget”, que recuerda a una pipa de tabaco, aparenta ser un consolador al uso. Pero esconde un microchip que le convierte en el primer “sextoy” sincronizado con textos eróticos por tecnología bluetooth. Basta con encender el dispositivo y descargarse una aplicación para que comience la función.

  El “gadget”, que recuerda a una pipa de tabaco, aparenta ser un consolador al uso. Pero esconde un microchip que le convierte en el primer “sextoy” sincronizado con textos eróticos por tecnología bluetooth. Basta con encender el dispositivo y descargarse una aplicación para que comience la función

La plataforma B.Sensory, disponible para sistemas operativos IOS y Android, propone un catálogo de 200 textos eróticos con un tiempo estimado de lectura de unos 15 minutos que se descargan de una librería vinculada al cómplice dispositivo. El juguete se coloca en la zona que se desee estimular y cuando la lectora llega a los pasajes lujuriosos, solo tiene que acariciar las palabras con el dedo o soplar sobre la pantalla para que el aparato comience a hacer diabluras, con una gama de diez velocidades de vibración.

 Tu sexualidad, en un smartphone

“Desde ’50 sombras de Grey’ la novela erótica ha vivido un gran éxito. La gente no ha esperado para integrar los ‘smartphones’ en su sexualidad: se envían mensajes sexuales, vídeos calientes… y aunque no se hable abiertamente, los ‘sextoys’ se han democratizado y se pueden comprar por Internet o en el supermercado”, explica a Efe Estilo Christel Le Coq, fundadora de E.Sensory, la empresa matriz de la citada plataforma de lectura B.Sensory y del travieso Little Bird.

El juguete incorpora una batería con autonomía de hora y media que se recarga a través de un puerto USB. Llegará a las tiendas la próxima primavera en rojo frambuesa, azul laguna y verde mojito, con un precio de 129 euros (140 dólares), aunque si se encarga anticipadamente cuesta 99 euros (107 dólares). Además, la lectora deberá pagar un abono de 4,90 euros al mes por el acceso a diez títulos de la librería erótica (unos 5,3 dólares).

 Un juguete sexual nace del “crowfunding”

A cambio de ese desembolso, recibirá un compañero de 7 centímetros de largo con un calibre de 3,7 centímetros en su extremo más rechoncho. Little Bird está fabricado en Francia con silicona médica impermeable y ha sido diseñado ergonómicamente para coquetear fácilmente con el punto G.

La firma nació a través de la microfinanciación (crowfunding) y gracias a Little Bird acaba de recibir el premio al dispositivo conectado “wereable” (para llevar) más innovador en la reputada feria de alta tecnología Consumer Electronic Show de Las Vegas. Su objetivo es llegar a 450.000 lectoras en al menos 10 países en un plazo de tres años.

El “sextoy” no está reñido con la lectura

El “pajarito”, amadrinado por la escritora erótica francesa Françoise Rey, también puede resultarle interesante a las lectoras que no se sientan cautivadas por binomio lectura-vibración: Little Bird puede desvincularse de los libros y manejarse utilizando el teléfono en un mando a distancia, para placeres en solitario o en dúo.

“Hemos desarrollado una plataforma que permite sincronizar cualquier contenido digital con distintos objetos. Podemos imaginar servicios como la lectura audio-sensorial o el cine ‘dinámico’, que permite acceder a las sensaciones del protagonista a través de una camiseta conectada a su ritmo cardíaco. Y también tenemos muchas ideas sobre videojuegos”, concluye sobre el futuro de la ‘start up’ Le Coq, en cuyo perfil de Twitter muestra una fotografía en la que posa con su “sextoy” en Las Vegas junto con el ministro francés de Economía, Emanuelle Macron. EFE

 

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