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Óscar de…alfombra
En la 86 edición de los premios más importantes de la industria del cine

Óscar de…alfombra

Las actrices pusieron el acorde de color aunque la verdadera nota fue el esmoquin del músico Pharrell Williams que optó por lucir sus pantorrillas al aire

Los Ángeles (EFE USA).- Ni la caída de Jennifer Lawrence, de rojo por la pasión de Dior, sobre la también roja alfombra, ni el azul bebé del vaporoso vestido de Prada que lucía espectacular sobre la piel de Lupita Nyongo’o, salvaron este año de la monotonía a la “red carpet” de los Óscar, la más esperada del año, donde, esta vez, los hombres arriesgaron dentro de los cánones dictados por el esmoquin.

En una meca donde el espectáculo es una forma de vida, sorprende como año tras año las actrices y actores pierden personalidad en sus apariciones y optan por ir sobre seguro: el escote palabra de honor de Amy Adams, el perfecto vestido de Dior de la imponente Charlize Theron o el sofisticado Armani Privé de Cate Blanchett.

El fenómeno mediático del año, la mexicano-keniata Lupita Nyongo’o, mejor actriz secundaria por “12 Years a Slave”, gustó a los numerosos adeptos que ha cosechado en los últimos meses, con un diseño más de cuento que de gala y un escote de vértigo por delante y por detrás, aunque no ha desbancado a anteriores elecciones.

¿Quién da más?

Su ejemplo sirve para asegurar sin remordimiento que los todopoderosos Óscar han sido eclipsados este año en variedad y riesgo por los Globos de Oro, donde esta actriz revelación apareció con un majestuoso rojo de Ralph Laurent y Cate Blanchet acaparó todos los flashes también con un Armani Privé pero en encaje negro y estructura trabajada.

La protagonista de “Blue Jasmine”, que se ha llevado el Óscar a Mejor Actriz, ha confiado de nuevo en el diseñador italiano, en esta ocasión con un majestuoso vestido de pedrería en nude, un tono pastel que parece ser una de las tendencia entre las asistentes a la ceremonia.

El blanco fue otro de los denominadores comunes de la noche, y lo fue entre las más acertadas, como Naomi Watts, con un diseño pedrería de Francisco Costa para Calvin Klein, de corte pegado al cuerpo, o la destacada aparición de Kate Hudson.

Con un espectacular blanco Versace Atelier, la actriz -sin la presión de las nominadas- se atrevió con un pronunciado escote en pico y anchas hombreras que acababan en una capa, con el que parecía salida de una alfombra roja de los años veinte.

Pé, de tendencia pastel

La representación española, capitaneada por Penélope Cruz también se apuntó a la moda pastel, con una pieza en rosa palo de inspiración griega ideada por Giambattista Valli, que la actriz de Alcobendas acompañó con la mejor de sus sonrisas, impecable maquillaje y cabello recogido.

Siempre se espera mucho de las nominadas, aunque este año dos de ellas optaron por siluetas discretas y colores oscuros, como Amy Adams, por “American Hustle”, con un palabra de honor Gucci Couture en azul klein; y Sandra Bullock, por “Gravity”, con un Alexander Mcqueen de escote corazón y azul petróleo, que superó la nota media de sus últimas apariciones.

Conservadora también fue Anne Hathaway, con un Gucci en negro rematado por cristales en el pecho, aunque con una idéntica silueta al vilipendiado Valentino del año pasado.

Quien también repitió nominación, firma, escote y tropezón fue la actriz Jennifer Lawrence, que en esta ocasión decidió llevar un vestido rojo carmesí con escote palabra de honor, “peplum” -ribeteado en la cintura-, y cuyo traspiés ya se ha vuelto una tradición más de cada alfombra.

El libanés Elie Saab, uno de los más cotizados en las alfombras, ha sido el encargado de vestir a Angelina Jolie, más recatada que en anteriores ocasiones, con un diseño que juega a las transparencias, y a Elsa Pataky, con un diseño adaptado a su avanzado embarazo en pedrería y verde petróleo.

La firma italiana también fue la encargada de aderezar el negro encaje de Givenchy de Julia Roberts, con algún toque brillante, en un “look” poco favorecedor al que acostumbra desde hace años la que fuera una de las más esperadas en la alfombra roja.

El riesgo, de los hombres

El color, la sofisticación y la diversión ha estado esta 86 edición escondida en el armario masculino. En el caso de Jared Leto ha sorprendido a propios y ajenos con el pelo suelto, chaqueta blanca de Saint Laurent, y una pajarita roja, con la que parecía salido de un baile de graduación.

Una elección que parece le ha traído suerte y se ha llevado la estatuilla por su papel en “Dallas Buyers Club”. Su compañero de reparto Matthew McConaughey, también nominado, se ha decantado por el blanco, un color que se ha hecho hueco en el rojo de la alfombra junto con el azul de los esmoquin de Di Caprio y Kevin Spacey.

Aunque la verdadera nota, no tanto de color como de diseño fue el arriesgado esmoquin del músico Pharrell Williams que ha optado lucir sus pantorrillas al aire . EFEUSA

 

 

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Los Ángeles (EFE USA).- Ni la caída de Jennifer Lawrence, de rojo por la pasión de Dior, sobre la también roja alfombra, ni el azul bebé del vaporoso vestido de Prada que lucía espectacular sobre la piel de Lupita Nyongo’o, salvaron este año de la monotonía a la “red carpet” de los Óscar, la más esperada del año, donde, esta vez, los hombres arriesgaron dentro de los cánones dictados por el esmoquin.

En una meca donde el espectáculo es una forma de vida, sorprende como año tras año las actrices y actores pierden personalidad en sus apariciones y optan por ir sobre seguro: el escote palabra de honor de Amy Adams, el perfecto vestido de Dior de la imponente Charlize Theron o el sofisticado Armani Privé de Cate Blanchett.

El fenómeno mediático del año, la mexicano-keniata Lupita Nyongo’o, mejor actriz secundaria por “12 Years a Slave”, gustó a los numerosos adeptos que ha cosechado en los últimos meses, con un diseño más de cuento que de gala y un escote de vértigo por delante y por detrás, aunque no ha desbancado a anteriores elecciones.

¿Quién da más?

Su ejemplo sirve para asegurar sin remordimiento que los todopoderosos Óscar han sido eclipsados este año en variedad y riesgo por los Globos de Oro, donde esta actriz revelación apareció con un majestuoso rojo de Ralph Laurent y Cate Blanchet acaparó todos los flashes también con un Armani Privé pero en encaje negro y estructura trabajada.

La protagonista de “Blue Jasmine”, que se ha llevado el Óscar a Mejor Actriz, ha confiado de nuevo en el diseñador italiano, en esta ocasión con un majestuoso vestido de pedrería en nude, un tono pastel que parece ser una de las tendencia entre las asistentes a la ceremonia.

El blanco fue otro de los denominadores comunes de la noche, y lo fue entre las más acertadas, como Naomi Watts, con un diseño pedrería de Francisco Costa para Calvin Klein, de corte pegado al cuerpo, o la destacada aparición de Kate Hudson.

Con un espectacular blanco Versace Atelier, la actriz -sin la presión de las nominadas- se atrevió con un pronunciado escote en pico y anchas hombreras que acababan en una capa, con el que parecía salida de una alfombra roja de los años veinte.

Pé, de tendencia pastel

La representación española, capitaneada por Penélope Cruz también se apuntó a la moda pastel, con una pieza en rosa palo de inspiración griega ideada por Giambattista Valli, que la actriz de Alcobendas acompañó con la mejor de sus sonrisas, impecable maquillaje y cabello recogido.

Siempre se espera mucho de las nominadas, aunque este año dos de ellas optaron por siluetas discretas y colores oscuros, como Amy Adams, por “American Hustle”, con un palabra de honor Gucci Couture en azul klein; y Sandra Bullock, por “Gravity”, con un Alexander Mcqueen de escote corazón y azul petróleo, que superó la nota media de sus últimas apariciones.

Conservadora también fue Anne Hathaway, con un Gucci en negro rematado por cristales en el pecho, aunque con una idéntica silueta al vilipendiado Valentino del año pasado.

Quien también repitió nominación, firma, escote y tropezón fue la actriz Jennifer Lawrence, que en esta ocasión decidió llevar un vestido rojo carmesí con escote palabra de honor, “peplum” -ribeteado en la cintura-, y cuyo traspiés ya se ha vuelto una tradición más de cada alfombra.

El libanés Elie Saab, uno de los más cotizados en las alfombras, ha sido el encargado de vestir a Angelina Jolie, más recatada que en anteriores ocasiones, con un diseño que juega a las transparencias, y a Elsa Pataky, con un diseño adaptado a su avanzado embarazo en pedrería y verde petróleo.

La firma italiana también fue la encargada de aderezar el negro encaje de Givenchy de Julia Roberts, con algún toque brillante, en un “look” poco favorecedor al que acostumbra desde hace años la que fuera una de las más esperadas en la alfombra roja.

El riesgo, de los hombres

El color, la sofisticación y la diversión ha estado esta 86 edición escondida en el armario masculino. En el caso de Jared Leto ha sorprendido a propios y ajenos con el pelo suelto, chaqueta blanca de Saint Laurent, y una pajarita roja, con la que parecía salido de un baile de graduación.

Una elección que parece le ha traído suerte y se ha llevado la estatuilla por su papel en “Dallas Buyers Club”. Su compañero de reparto Matthew McConaughey, también nominado, se ha decantado por el blanco, un color que se ha hecho hueco en el rojo de la alfombra junto con el azul de los esmoquin de Di Caprio y Kevin Spacey.

Aunque la verdadera nota, no tanto de color como de diseño fue el arriesgado esmoquin del músico Pharrell Williams que ha optado lucir sus pantorrillas al aire . EFEUSA

 

 

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