Todo un estilo ante las cámaras y el micrófono

Concha García Campoy, una mujer con clase

Concha García Campoy era una clase de periodista en las que el rigor era escuela, sin necesidad de perder la calidez

Madrid (EFE).- Concha García Campoy era una clase de periodista en las que el rigor era escuela, sin necesidad de perder la calidez. Una mujer con clase en la que su femineidad no era un escaparate tras que el no hubiera nada más. Su entusiasmo era una lección de vida, una clase de cómo mirar hacia adelante siempre en positivo.

Concha García Campoy , se fue una gran profesional de la comunicación

Concha García Campoy , se fue una gran profesional de la comunicación

Se ha ido una gran profesional de la comunicación y ha dejado un hueco por su forma de contar, por su presencia en la pequeña pantalla y por su voz rotunda ante un micrófono.

Con más de 30 años de profesión a su espalda, Concha García Campoy seguía ilusionada con volver a ejercer su poder de comunicación una vez que se hubiera restablecido de la leucemia que le arrebató la vida y que la mantenía alejada de la pantalla, su último destino, desde enero de 2012.

No pudo ser

Finalmente, no pudo ser, la comunicadora falleció ayer a los a los 54 años a consecuencia de un fallo hepático agudo, una desaparición que han lamentado sus compañeros de profesión y también dirigentes políticos.

Seguía con el entusiasmo vivo por “volver” y no se cansaba de decir que la curiosidad continuaba, pasado el tiempo siendo una fuerte de energía.

“Disfruto plenamente de mi profesión. He tenido mucha suerte, porque en el periodismo no se te agota la curiosidad”, dijo en una entrevista con Efe.

“Disfruto plenamente de mi profesión. He tenido mucha suerte, porque en el periodismo no se te agota la curiosidad”

Gozaba de una credibilidad difícil de conseguir en el mundo de la comunicación y era consciente de que era “muy fácil perderla. Es un trabajo de construcción diaria. A lo largo de este tiempo, he procurado tener coherencia. Todos podemos cometer errores, pero yo nunca he ido contra mis principios; incluso, en ocasiones que se me empujaba a llevar un camino en el que no creía. Si tengo un acierto profesional, es el de la coherencia”, comentaba García Campoy.

A pesar de los tratamientos y del duro proceso en el que estaba inmersa, la periodista confesaba sentirse con “más energía que nunca, con fuerza, con una ilusión impresionante por el trabajo”.

Antes de tener que retirarse de manera obligada por la enfermedad reconocía que “valoraba más estar en activo y poder trabajar en estos tiempos de crisis. El periodismo es una tarea que cambia todos los días: como tratas temas diferentes, no me llego a cansar nunca. Ahora ya no tengo los miedos del principio, disfruto con mi trabajo. Antes pasaba miedo y mucha tensión. Ahora tengo la tensión de querer hacerlo bien, pero no sufro sino que disfruto. Y eso me da un relajo que aumenta mi fuerza”, confesaba sin tapujos.

” Si tengo un acierto profesional, es el de la coherencia”, dijo

Le gustaba cuidar su imagen y admitía su coquetería y explicaba que le gustaba “estar bien” en cualquier circunstancia de su vida, como demostró en su reaparición tras la primera fase del tratamiento en la revista AR, cuya portada compartió con su amiga Ana Rosa Quintana.

Concha García Campoy se ha ido y ha dejado un hueco que no será fácil rellenar.EFE

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Madrid (EFE).- Concha García Campoy era una clase de periodista en las que el rigor era escuela, sin necesidad de perder la calidez. Una mujer con clase en la que su femineidad no era un escaparate tras que el no hubiera nada más. Su entusiasmo era una lección de vida, una clase de cómo mirar hacia adelante siempre en positivo.

Concha García Campoy , se fue una gran profesional de la comunicación

Concha García Campoy , se fue una gran profesional de la comunicación

Se ha ido una gran profesional de la comunicación y ha dejado un hueco por su forma de contar, por su presencia en la pequeña pantalla y por su voz rotunda ante un micrófono.

Con más de 30 años de profesión a su espalda, Concha García Campoy seguía ilusionada con volver a ejercer su poder de comunicación una vez que se hubiera restablecido de la leucemia que le arrebató la vida y que la mantenía alejada de la pantalla, su último destino, desde enero de 2012.

No pudo ser

Finalmente, no pudo ser, la comunicadora falleció ayer a los a los 54 años a consecuencia de un fallo hepático agudo, una desaparición que han lamentado sus compañeros de profesión y también dirigentes políticos.

Seguía con el entusiasmo vivo por “volver” y no se cansaba de decir que la curiosidad continuaba, pasado el tiempo siendo una fuerte de energía.

“Disfruto plenamente de mi profesión. He tenido mucha suerte, porque en el periodismo no se te agota la curiosidad”, dijo en una entrevista con Efe.

“Disfruto plenamente de mi profesión. He tenido mucha suerte, porque en el periodismo no se te agota la curiosidad”

Gozaba de una credibilidad difícil de conseguir en el mundo de la comunicación y era consciente de que era “muy fácil perderla. Es un trabajo de construcción diaria. A lo largo de este tiempo, he procurado tener coherencia. Todos podemos cometer errores, pero yo nunca he ido contra mis principios; incluso, en ocasiones que se me empujaba a llevar un camino en el que no creía. Si tengo un acierto profesional, es el de la coherencia”, comentaba García Campoy.

A pesar de los tratamientos y del duro proceso en el que estaba inmersa, la periodista confesaba sentirse con “más energía que nunca, con fuerza, con una ilusión impresionante por el trabajo”.

Antes de tener que retirarse de manera obligada por la enfermedad reconocía que “valoraba más estar en activo y poder trabajar en estos tiempos de crisis. El periodismo es una tarea que cambia todos los días: como tratas temas diferentes, no me llego a cansar nunca. Ahora ya no tengo los miedos del principio, disfruto con mi trabajo. Antes pasaba miedo y mucha tensión. Ahora tengo la tensión de querer hacerlo bien, pero no sufro sino que disfruto. Y eso me da un relajo que aumenta mi fuerza”, confesaba sin tapujos.

” Si tengo un acierto profesional, es el de la coherencia”, dijo

Le gustaba cuidar su imagen y admitía su coquetería y explicaba que le gustaba “estar bien” en cualquier circunstancia de su vida, como demostró en su reaparición tras la primera fase del tratamiento en la revista AR, cuya portada compartió con su amiga Ana Rosa Quintana.

Concha García Campoy se ha ido y ha dejado un hueco que no será fácil rellenar.EFE

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