Miquela Sousa es la última sensación de las redes sociales. Una Miquela Sousa es la última sensación de las redes sociales. Una "influencer" afincada en Los Ángeles, pero que no es de carne y hueso. EFE/Instagram: @lilmiquela

“Influencers” virtuales o ser famoso sin existir

El último delirio de Instagram son los “influencers” virtuales, personajes creados por ordenador que actúan como cualquier prescriptor de carne y hueso. Y sí, viven de ello.

Madrid, may 2018 (EFE).- Si ya nos costaba comprender el éxito de algunos usuarios de Instagram, la nueva obsesión de la red social ha terminado por romper nuestros esquemas. Son los “influencers” virtuales: avatares generados por ordenador que actúan como personas de carne y hueso y desconciertan a millones de seguidores.

Miquela Sousa tiene 19 años y vive en Los Ángeles, donde hace nueve meses lanzó su carrera musical con el tema “Not Mine”. El millón de seguidores que acumula en Instagram le está siendo de gran ayuda para abrirse camino en la industria, sobre todo porque entre ellos se encuentran personalidades de la talla de Alexa Chung, Paris Jackson o los diseñadores españoles Maria Ke Fisherman.

Famosos o anónimos, todos parecen haber sido embrujados por Sousa, quien comparte instantáneas en las que aparece comiendo con sus amigos, de fiesta en los locales de moda, haciéndose tatuajes y defendiendo causas como el movimiento “Black Lives Matter” en apoyo de las minorías raciales, como cualquier otra “influencer”. Con una pequeña diferencia: Sousa no existe.

“Influencers” virtuales, el último delirio de Instagram

Ronnie Blawko, el mejor amigo de Sousa, también es fruto del CGI. EFE/Instagram: @blawko22

La celebridad hispano-brasileña es una CGI. O sea, una imagen generada por ordenador. Eso no le impide hacerse selfies, practicar deporte o ponerse al día con revistas de moda, como el resto de los mortales. O disfrutar de su dulce vida de prescriptora de moda posando para V Magazine y luciendo prendas de la colección de Prada para otoño-invierno 2018, por invitación directa de la marca.

Su activa agenda, su diseño hiperrealista y sus interacciones con sus seguidores han llevado a muchos de ellos a una espiral de confusión que, vista desde fuera, resulta bastante cómica. Y es que no todo el mundo tiene claro que Miquela Sousa sea un personaje ficticio y virtual.

“Solo parece de mentira porque se ha puesto mucho Photoshop” o “deja de hacerte pasar por un robot, todos sabemos que eres real” son algunos de los comentarios que se pueden leer en cada una de sus publicaciones. Algunos incluso afirman con rotundidad que su piel inmaculada y su perfil perfecto se deben simplemente a que ha pasado por el quirófano en más de una ocasión.

Entre quienes son conscientes de su naturaleza artificial y aquellos que sostienen que es un ser humano corriente y moliente, existe una tercera corriente sousiana de pensamiento: es un robot que existe físicamente y funciona con Inteligencia Artificial. Teoría que se tambalea con hechos como su reciente tatuaje.

“Solo parece de mentira porque se ha puesto mucho Photoshop” o “deja de hacerte pasar por un robot, todos sabemos que eres real” son algunos de los comentarios que se pueden leer en las publicaciones de Sousa

Después de ponerse bajo la aguja del archi-conocido tatuador norteamericano Doctor Woo, Sousa publicó una imagen de la estampa en la que se aprecia una rojez en su piel. ¿La explicación? Es una imagen y, como tal, se puede editar para añadir más detalles. Hay quien prefiere creer que es un robot con la dermis sensible.

La cantante digital no es la única que está inmersa en esta espiral de conspiración y paranoia colectivas. En Instagram existen otros seres como ella, y parece que la tendencia está en alza.

El CGI desata la psicosis colectiva

La sangre digital también corre por las venas del mejor amigo de Miquela Sousa, Ronnie Blawko. Un joven de cabeza rapada con tatuajes en la cara que ha cautivado ya a más de 40.000 personas en su perfil de Instagram, donde también muestra su idílica vida en la costa californiana y sus fiestas con colegas de carne y hueso como los raperos Tabasko Sweet y Ka5sh.

Lo más llamativo de Blawko es su fructífera carrera como “gamer”, que comparte en su propio canal de Youtube. Su último vídeo, publicado hace tres semanas, recoge en 30 segundos una de sus partidas a Fortnite, el videojuego del momento. Tiene nada menos que un millón y medio de visualizaciones, más del triple que el vídeo que Dulceida publicó sobre la misma fecha.

Hace poco más de un mes, ambos protagonizaron una auténtica telenovela. La cuenta de Sousa fue hackeada por Bermuda, otra mujer producto de CGI de apariencia mucho más artificial que la modelo. Cuando la “influencer” virtual, caracterizada por su peinado de flequillo recto y moños laterales, recuperó el control de su perfil de Instagram, compartió con sus seguidores una inesperada confesión: “Vale, aquí viene la parte difícil. Mis manos están temblando, literalmente. No soy un ser humano”.

influencers virtuales

Bermuda y Sousa quedaron para sincerarse y se hicieron un selfie para inmortalizar el momento. EFE/Instagram: @bermudaisbae

“Siempre supe que era diferente, pero Bermuda me ha contado la historia real”, cuenta la joven en el texto, donde se sincera acerca de su naturaleza y afirma sentirse confusa y en shock tras descubrir que, en realidad, tanto ella como Blawko son creaciones de Brud.

¿Y qué o quién es Brud?: Una empresa con sede en Los Ángeles donde artistas e ingenieros trabajan para “crear artistas robóticos que puedan enviar mensajes de empatía y tolerancia a las masas”, como explican en su perfil de la misma red social. No podemos opinar sobre sus conocimientos de robótica, pero está claro que el marketing se les da de lujo.

Lejos de despejar las dudas de los fans de Sousa, todo este numerito solo contribuyó a reforzar las creencias de quienes apuestan por CGI, quienes lo hacen por la robótica ultra desarrollada, y quienes siguen pensando que es una persona real víctima de una manipulación de dimensiones titánicas.

¿Hay espacio para los humanos en la moda?

influencers instagram

Shudu Gram, la primera súper modelo generada por ordenador. EFE/Instagram: @shudu.gram

Junto a Miquela Sousa, Ronnie Blawko y Bermuda (a secas) empiezan a aparecer nuevas figuras que juegan con los límites de la realidad. Es el caso de Lil Wavi, otro joven con el mismo estilo callejero, y mucho más artificial que los demás. Eso no le ha impedido acumular más de 4.000 seguidores en menos de dos meses de vida.

“Siempre supe que era diferente, pero Bermuda me ha contado la historia real”, cuenta Sousa

Y si Sousa es la primera “influencer” generada por ordenador (según Business of Fashion), Shudu Gram es la primera súper modelo. Una impresionante mujer de piel color caoba y rasgos africanos creada en abril de 2017 por el fotógrafo londinense Cameron-James Wilson.

La mismísima Gigi Hadid se ha puesto frente a la cámara del artista, pero la vida real parece no ser suficiente para Wilson, quien dio vida a su modelo virtual para expandir sus posibilidades artísticas a través de Instagram. Lo que posiblemente no imaginó en un principio es que Gram trabajaría para firmas como Fenty Beauty, la línea de maquillaje de Rihanna.

En un momento en que el Big Data y la Inteligencia Artificial están en plena expansión y la imagen digital resulta cada vez más real, es solo cuestión de tiempo que estos “influencers” se consoliden como las nuevas caras de la moda. Los replicantes de Blade Runner están entre nosotros, y saben usar las redes sociales. EFE

Tagged with: , ,
Posted in Moda

Efe Estilo en Twitter
EFEEMPRESASEFEturPractica españolEFEagro
Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies