• mas infoGRA017. MADRID, 11/08/2014.- El actor Jesús Castro posa durante una entrevista con Efe en la que ha asegurado que se siente tranquilo ante el próximo estreno de la película "El niño", del director Daniel Monzón, en la que el actor debuta como personaje protagonista. La suerte de este joven de 21 años, que estudiaba electrónica y ayudaba en el negocio familiar en su pueblo, Vejer de la Frontera (Cádiz), cambió cuando las directoras del casting para la película, Yolanda Serrano y Eva Leira, lo descubrieron. Tal y como ha revelado Leira a Efe, "Buscábamos a alguien capaz de ponerse el mundo por montera, no solo un tío guapo. Jesús pasó no menos de veinte entrevistas y nos fue convenciendo en todas". EFE/Kiko HuescaJesús Castro, “El Niño” tranquilo
  • jesus castro
Jesús Castro, “El Niño” tranquilo

Jesús Castro, “El Niño” tranquilo

Con ojos azul mar y a punto de estrenar película, Jesús Castro, más conocido como “El Niño” tranquilo, es la nueva cara del cine español.

Madrid, ago (EFE).- Jesús Castro es el nuevo rostro del cine español; su debut como protagonista de “El Niño” -el esperado regreso de Daniel Monzón, ganador del Goya con “Celda 211“- dará que hablar tanto por su coraje como por sus profundos ojos de tuareg, gotas de mar que se comen la pantalla y que callan más que hablan.

Porque este joven de 21 años, nacido en Vejer de la Frontera es “el hombre tranquilo”: escucha, mira, se empapa y habla lo justo.

“No he sido nunca de cine, sí he visto títulos esporádicos que me atraían, pero cuando me pasó esto, me puse a absorber como una esponja”, dice el actor en una entrevista con Efe, realizada en Madrid donde recaló solo unas horas.

Jesús Castro, “El niño”

Castro estudiaba un módulo de electrónica y ayudaba en la chocolatería churrería que puso su padre hace unos años, cuando las directoras de casting Yolanda Serrano y Eva Leira, que llevaban vistos 3.000 chavales con acento andaluz, descubrieron a Jesús en Vejer de la Frontera, su pueblo.

“Buscábamos a alguien capaz de ponerse el mundo por montera, no sólo un tío guapo. Jesús pasó no menos de veinte entrevistas y nos fue convenciendo en todas”, ha explicado Leira a Efe.

Pero no pasaron por alto la evidencia de los ojos de tuareg del muchacho.

“La importancia que se le está dando a mi físico es que no la veo, yo soy un chaval normal y corriente. No me di cuenta hasta que decidieron darle bombo a los ojos; son unos ojos claros y ya está”.

En realidad, unos ojos extremadamente sensibles que el actor necesita proteger de la luz intensa.

“El color es de mi madre, que es morena porque ella viene de raza gitana; además en la familia de mi padre todos tienen los ojos claros. La combinación ha sido que yo soy más moreno y mis hermanos, más rubitos”, la pequeña, de siete años, ojos azules, como Jesús; el chico, de 17, verdes.

“El Niño”, de carácter tranquilo

En poco más de un mes, cuando el 29 de agosto se estreneEl Niño, la cara de Jesús Castro habrá inundado las marquesinas de medio país; su agente habrá aceptado contratos de publicidad estratosféricos y el gaditano llegará al Festival de Cine de San Sebastián dispuesto a todo.

“Lo llevo todo con tranquilidad, voy afrontando las cosas tal cual vienen y no pienso en el futuro; esa es mi forma de llevarlo bien. Estoy preparado para lo que venga”, asegura.

jesus castro

JESUS CASTRO y el director de cine Daniel Monzón- Por Jose Haro/Imagen cedida por la productora del filme/EFE

En el Zinemaldia volverá a encontrarse con su compañero de reparto en “El Niño”, Jesús Carroza, ya ambos trabajan en “La isla mínima”, con la que Alberto Rodríguez (“Grupo 7”) opta a la Concha de Oro, donde el gaditano tiene un papel destacado “y muy diferente”, explica.

Hablando de la última película que ha visto, “El amanecer del Planeta de los Simios”, Castro reconoce que le da miedo el avance de la tecnología: “Yo soy de lo más tradicional, de lo de toda la vida de Dios”, dice, aunque reconoce que tiene cuentas en Twitter, Facebook e Instagram, “sin obsesionarme, ¿eh?, que no estoy todo el día subiendo fotos”.

Castro habla tan despacio como su personaje, un insensato aprendiz de narcotraficante que no siente el miedo; pero hasta ahí las coincidencias.

“Jesús Castro no se montaría en una lancha de esas ni de broma, yo eso no lo había hecho nunca. Cuando rodé -reconoce el gaditano- estaba tan metido en el personaje que no me di cuenta, pero cuando después lo he visto, se me han puesto los pelos de punta”.

Se refiere a una de las secuencias más espectaculares de la cinta cuando es perseguido en alta mar por un helicóptero de la policía.

“He disfrutado cada plano como si fuera el último porque es que, en realidad, era así, yo era un recién llegado, el mundo este era un completo desconocido y podía ser siempre lo último que hiciera”.

Ahora, afirma, “voy pasando pantallas, como en un videojuego, de momento estoy con la promoción de ‘El Niño’, luego, ya veremos qué me toca”, resume una filosofía de vida que Castro no ve lejos de su pueblo.

jesus castro

JESUS CASTRO – Por Jose Haro/Imagen cedida por la productora del filme/EFE

“Es que estoy muy bien en Vejer, con sus costas, su gastronomía, su tranquilidad. Va a ser complicado moverme. Allí mi calidad de vida no es comparable con nada”.

Se declara comilón, “el pesadito frito tira mucho”, se ríe, pero lo compensa con fútbol y gimnasio “para estar en forma ¿eh?, que yo no quiero ser culturista. Yo voy al gimnasio a sentirme bien conmigo mismo y a soltar problemas, o estrés, y cuando termino salgo nuevo”, se desnuda.

Y confiesa que en verano se permite comer con más desorden “porque quemo más calorías”, pero en invierno come “más, pero más sano”.

La verdad es que Jesús Castro, “El Niño” luce un cuerpo escultural sin estridencias, armónico y definitivamente bello. Aún con sobredosis de “pescaíto”.

Pero, como dice el padre del artista, y Jesús lleva a rajatabla, “con la guapura no se come”. Aunque en algunos casos, alimenta. EFE

Tagged with: , ,
Posted in Cine&tv

Lo más en EFE Estilo
  • Visto
  • Nube de tags

Madrid, ago (EFE).- Jesús Castro es el nuevo rostro del cine español; su debut como protagonista de “El Niño” -el esperado regreso de Daniel Monzón, ganador del Goya con “Celda 211“- dará que hablar tanto por su coraje como por sus profundos ojos de tuareg, gotas de mar que se comen la pantalla y que callan más que hablan.

Porque este joven de 21 años, nacido en Vejer de la Frontera es “el hombre tranquilo”: escucha, mira, se empapa y habla lo justo.

“No he sido nunca de cine, sí he visto títulos esporádicos que me atraían, pero cuando me pasó esto, me puse a absorber como una esponja”, dice el actor en una entrevista con Efe, realizada en Madrid donde recaló solo unas horas.

Jesús Castro, “El niño”

Castro estudiaba un módulo de electrónica y ayudaba en la chocolatería churrería que puso su padre hace unos años, cuando las directoras de casting Yolanda Serrano y Eva Leira, que llevaban vistos 3.000 chavales con acento andaluz, descubrieron a Jesús en Vejer de la Frontera, su pueblo.

“Buscábamos a alguien capaz de ponerse el mundo por montera, no sólo un tío guapo. Jesús pasó no menos de veinte entrevistas y nos fue convenciendo en todas”, ha explicado Leira a Efe.

Pero no pasaron por alto la evidencia de los ojos de tuareg del muchacho.

“La importancia que se le está dando a mi físico es que no la veo, yo soy un chaval normal y corriente. No me di cuenta hasta que decidieron darle bombo a los ojos; son unos ojos claros y ya está”.

En realidad, unos ojos extremadamente sensibles que el actor necesita proteger de la luz intensa.

“El color es de mi madre, que es morena porque ella viene de raza gitana; además en la familia de mi padre todos tienen los ojos claros. La combinación ha sido que yo soy más moreno y mis hermanos, más rubitos”, la pequeña, de siete años, ojos azules, como Jesús; el chico, de 17, verdes.

“El Niño”, de carácter tranquilo

En poco más de un mes, cuando el 29 de agosto se estreneEl Niño, la cara de Jesús Castro habrá inundado las marquesinas de medio país; su agente habrá aceptado contratos de publicidad estratosféricos y el gaditano llegará al Festival de Cine de San Sebastián dispuesto a todo.

“Lo llevo todo con tranquilidad, voy afrontando las cosas tal cual vienen y no pienso en el futuro; esa es mi forma de llevarlo bien. Estoy preparado para lo que venga”, asegura.

jesus castro

JESUS CASTRO y el director de cine Daniel Monzón- Por Jose Haro/Imagen cedida por la productora del filme/EFE

En el Zinemaldia volverá a encontrarse con su compañero de reparto en “El Niño”, Jesús Carroza, ya ambos trabajan en “La isla mínima”, con la que Alberto Rodríguez (“Grupo 7”) opta a la Concha de Oro, donde el gaditano tiene un papel destacado “y muy diferente”, explica.

Hablando de la última película que ha visto, “El amanecer del Planeta de los Simios”, Castro reconoce que le da miedo el avance de la tecnología: “Yo soy de lo más tradicional, de lo de toda la vida de Dios”, dice, aunque reconoce que tiene cuentas en Twitter, Facebook e Instagram, “sin obsesionarme, ¿eh?, que no estoy todo el día subiendo fotos”.

Castro habla tan despacio como su personaje, un insensato aprendiz de narcotraficante que no siente el miedo; pero hasta ahí las coincidencias.

“Jesús Castro no se montaría en una lancha de esas ni de broma, yo eso no lo había hecho nunca. Cuando rodé -reconoce el gaditano- estaba tan metido en el personaje que no me di cuenta, pero cuando después lo he visto, se me han puesto los pelos de punta”.

Se refiere a una de las secuencias más espectaculares de la cinta cuando es perseguido en alta mar por un helicóptero de la policía.

“He disfrutado cada plano como si fuera el último porque es que, en realidad, era así, yo era un recién llegado, el mundo este era un completo desconocido y podía ser siempre lo último que hiciera”.

Ahora, afirma, “voy pasando pantallas, como en un videojuego, de momento estoy con la promoción de ‘El Niño’, luego, ya veremos qué me toca”, resume una filosofía de vida que Castro no ve lejos de su pueblo.

jesus castro

JESUS CASTRO – Por Jose Haro/Imagen cedida por la productora del filme/EFE

“Es que estoy muy bien en Vejer, con sus costas, su gastronomía, su tranquilidad. Va a ser complicado moverme. Allí mi calidad de vida no es comparable con nada”.

Se declara comilón, “el pesadito frito tira mucho”, se ríe, pero lo compensa con fútbol y gimnasio “para estar en forma ¿eh?, que yo no quiero ser culturista. Yo voy al gimnasio a sentirme bien conmigo mismo y a soltar problemas, o estrés, y cuando termino salgo nuevo”, se desnuda.

Y confiesa que en verano se permite comer con más desorden “porque quemo más calorías”, pero en invierno come “más, pero más sano”.

La verdad es que Jesús Castro, “El Niño” luce un cuerpo escultural sin estridencias, armónico y definitivamente bello. Aún con sobredosis de “pescaíto”.

Pero, como dice el padre del artista, y Jesús lleva a rajatabla, “con la guapura no se come”. Aunque en algunos casos, alimenta. EFE

Efe Estilo en Twitter