• mas infoA model takes to the catwalk with the desings of Spanish fashion desingner Sofia Rivera during the ocassion of the XX International Flamenco Fashion Show SIMOF (in Spanish symbols) held in Seville, Andalusia, Spain on 31 January 2014. EFE/Jose Manuel VidalLa moda La moda "tipifica y esclarece virtudes de una era", se explica en el libro "Cuando la moda es un arte". EFE/ José Manuel Vidal
  • mas infoA model poses wearing a proposal by Ernesto Sillero during the young designers event at the 20th International Flamenco Fashion Show (SIMOF), in Seville, Spain, 30 January 2014. The main flamenco designers meet at this show that will be open from 30 January to 02 February 2014. EFE/Jose Manuel VidalLa transgresión, la ruptura con lo precedente o la revalorización de un elemento del pasado convierten los diseños en hitos.
La moda La transgresión, la ruptura con lo precedente o la revalorización de un elemento del pasado convierten los diseños en hitos.
Libros

La moda, una interpretación del pasado obsesionada con la novedad

“Cuando la moda es un arte” (Lunwerg) repasa 80 modelos emblemáticos del mundo de la moda y descubre las claves de su éxito

Madrid,  (EFE).- La moda es un espejo del cine, del arte y de los gustos populares de cada época, su obsesión es la novedad pero siempre revaloriza algo del pasado, y para desmarcarse de una efímera tendencia ha de revelarse contra el estilo predecesor. Son algunas ideas que se extraen del libro “Cuando la moda es un arte”, una guía que descubre la historia de la moda más icónica.

Uno de los modelos que analiza "Cuando la moda es un arte". EFE/ Lunwerg

Uno de los modelos que analiza “Cuando la moda es un arte”. EFE/ Lunwerg

La moda, en su máxima expresión, “tipifica y esclarece actitudes de una era”, ya que conforma generaciones y define cambios, explica la autora, Marnie Fogg, en este libro con fotografías, citas y biografías publicado en español por Lunwerg que repasa 80 diseños relevantes del mundo de la moda.

“¿Qué es lo que convierte un diseño en un clásico imperecedero?”, es la cuestión que trata de resolver “Cuando la moda es un arte”

Es difícil definir las claves del éxito que transforman un “must” de temporada en un clásico imperecedero, aunque para la directora de comunicación de Lunwerg, Lola Escudero, sí que existen ciertas características que protegen un diseño contra la herrumbre del tiempo, como su capacidad de “transgresión y ruptura”, ha explicado.

Responder a lo anterior

La II Guerra Mundial propició una moda masculinizada, mustia y excesivamente funcional que obtuvo con el “New Look” de Dior una contundente respuesta. Christian Dior volvió a apostar por las líneas femeninas y ceñidas que, a su vez, fueron desdeñadas por la siguiente reina de la alta costura, Mademoiselle Coco Chanel.

El vestido saco lo idearon Givenchy y Balenciaga. EFE

El vestido saco lo idearon Givenchy y Balenciaga. EFE

Cuestionar lo que ya se ha hecho, aportar algo diferente y “conectar con las necesidades de la mujer y del hombre de cada tiempo” componen el manual de estilo de cualquier diseñador que aspire a crear prendas eternas, como la chaqueta de “tweed” que popularizó Coco Chanel, el esmoquin femenino de Yves Saint Laurent o el vestido saco que Givenchy y Balenciaga crearon en 1957.

El público busca, según la época, libertad o recato, originalidad o tradición, exotismo o moda comedida, y la satisfacción de esas necesidades es lo que convierte un diseño en hito. El busco cónico de Jean Paul Gaultier que inmortalizó Madonna en los 90 o el bañador de dos piezas que idearon Louis Réard y Jacques Heim son ejemplos de cómo una prenda puede convertirse en símbolo de toda una generación.

Precisamente, el biquini de Réar y Heim representó “una era de libertad y licencia sexual durante la posguerra”, explica Lola Escudero, aunque los posados de Marylin Monroe y Brigitte Bardot también ayudaron al apoteosis de ese minúsculo traje de baño que, por dejar al descubierto zonas erógenas, no fue aceptado hasta 1960.

Elsa Schiaparelli encargó a Salvador Dalí que dibujara un crustáceo en un vestido, a imitación del Teléfono Langosta

La relación entre moda y cine también ocupa un lugar privilegiado en “Cuando la moda es un arte”. La cazadora de cuero negra que hizo irresistible a Marlon Brando en “Salvaje” (1953), los ajustados pantalones vaqueros de James Dean en “Rebelde sin causa” (1955) o el fabuloso vestuario que recreó Ralph Lauren en “El gran Gatsby” (1974) revelan que el hábito también hace al monje.

El precursor del esmoquin fue Yves Saint Laurent. EFE/ Lunwerg

El precursor del esmoquin fue Yves Saint Laurent. EFE/ Lunwerg

El surrealismo ha provocado sugestión y escapismo tanto en el arte como en la moda. Si el gran Salvador Dalí fue el pintor español más representativo de esta corriente, su gran valedora en la alta costura es Elsa Schiaparelli, quien pidió a Dalí que pintara una langosta en la parte delantera de un vestido a imitación del crustáceo que adorna el famoso Teléfono Langosta (1936).

La utilización de la moda como vehículo de protesta (Vivienne Westwood o Alexander McQueen), la ostentosidad como reivindicación (Versace) o la deconstrucción como proceso subversivo (Martin Margiela) son otros procesos que desgrana este libro, dispuesto a reunir los diseños más relevantes de los últimos 100 años. EFE.

 

Tagged with: ,
Posted in Moda

Efe Estilo en Twitter
EFEEMPRESASEFEturPractica españolEFEagro
Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies