• La moda que se come
La moda que se come
El matrimonio entre cocina y ropa

La moda que se come

La bloguera Anna Marconi va a las pasarelas y ‘traduce’ en recetas las creaciones de alta costura

Madrid, (EFE).- Cuando un vestido de Gucci desfila ante nuestros ojos pensamos en probarlo o en comprarlo pero, ¿en comerlo? Ahora es posible saborear esos diseños que nos golpean los sentidos y la responsable es una bloguera llamada Anna Marconi, quien combina sus dos pasiones, moda y cocina, en un universo mágico.

Cóctel de vodka, helado y piña a imitación de un vestido de Akris. EFE/A.M

Cóctel de vodka, helado y piña a imitación de un vestido de Akris. EFE/A.M

Estudió moda en Milán y su instructora culinaria fue su madre, de la que aprendió a combinar texturas, sabores y colores; esos dos mundos, la pasarela y la cocina, son también sus “dos pasiones”, relata a Efe Estilo, así que su trabajo consiste en ‘traducir’ los diseños a fáciles recetas de cocina cuyo proceso desgrana, paso a paso, en su blog, “Taste of Runway” (“El sabor de la pasarela”).

Catadora de moda

Su profesión, “catadora de moda“, es para ella un trabajo pero sobre todo una dedicación que compagina ingredientes, vestidos y sueños: primero, va a las pasarelas para detectar los “looks” que pueden transformarse en comida y, después, actúa la imaginación.

Diseñadores como Gucci conocen su modelo de negocio e incluso le ayudan a rentabilizar su blog con inserciones publicitarias: “Me siento muy orgullosa de que los artistas sepan de mi trabajo”, dice.

Batido de fresa inspirado en un look de Christian Dior. EFE/A.M

Batido de fresa inspirado en un look de Christian Dior. EFE/A.M

Además, las colaboraciones con firmas, periódicos y editoriales le permiten vivir de su talento, que le gustaría plasmar en un libro: “sería un sueño hecho realidad”, comenta la italiana.

Diseños listos para servir

Los diseños de Alberta Ferretti, Alexander McQueen, Antonio Berardi, Balenciaga, Balmain y Blumarine, entre otros, se convierten en los fogones de la italiana en explosivos y refrescantes cócteles, en dulces batidos que reflejan el romanticismo del modelo en el que se inspiran o en ensaladas frías de queso y sandía en forma de cubo.

“Cualquier ingrediente puede crear alta costura”, explica Marconi, quien se estrenó hace dos años en este mundo “inexplorado” que apuesta por el maridaje de cocina y moda.

Este modelo de Gucci sabe a manzana. EFE/A.M

Este modelo de Gucci sabe a manzana. EFE/A.M

Desde que ideó ese oasis donde el sabor y la moda confluyen en un paraíso gastronómico, no ha parado de crecer el número de afiliados a este nuevo oficio, del que se siente una “precursora”.

“Para llevar a cabo una idea hacen falta ganas y dedicación”, dice la experta en moda

Pero aún queda trabajo por hacer y, para que su trabajo llegue más lejos, se ha rodeado de un grupo de expertos que le asesoran en materia de mercadotecnia; en Colombia, Australia, España e Italia ya han reconocido su trabajo y, con el potencial de Internet, chinos, rusos e ingleses pueden hacer por igual sus recetas.

Arroz negro y papaya sabor Yves Saint Laurent. EFE/A.M

Arroz negro y papaya sabor Yves Saint Laurent. EFE/A.M

La bloguera se acuerda de todas las papilas gustativas y ninguna forma o ingrediente se le resisten: un explosivo cóctel de brandy y cereza emula un abrigo diluido en rojo y rosa de Burberry para los más atrevidos, mientras que los amantes de la fruta pueden quedarse con una macedonia de frambuesa, naranja y limón inspirada en un vestido de Tommy Hilfiger igual de fogoso que su versión comestible.

Recetas asequibles

Marconi diseña platos genuinos con arroz, tallarines y mucho color, aunque su receta del éxito es mucho más corriente: “dedicación y gusto por lo que haces“, sus recomendaciones para que las ideas trasciendan de la imaginación al mundo real.

La bloguera y experta en moda, Anna Marconi. EFE/A.M

La bloguera y experta en moda, Anna Marconi. EFE/A.M

Aunque la alta costura parece ubicarse en un horizonte inaccesible para la mayoría de los bolsillos, las recetas de Marconi son factibles, visibles y, sobre todo, “muy comestibles”, dice la experta en moda, quien convierte trajes, pantalones y sombreros en pequeñas delicias que entran primero por los ojos y, después, “conquistan el corazón”.

Su cocina es un espacio inspirador, una pequeño reducto de paz que exhala el vapor de las cazuelas e inspira cada nueva idea propuesta por grandes de la moda como Christian Dior, Elie Saab, Emporio Armani y Prada, cuyos diseños se convierten, de su mano, en un sabroso menú listo para servir. EFE.

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