Vestido que Lorenzo Caprile creo para la película.EFE/Imagen cedida por UIP SpainVestido que Lorenzo Caprile creo para la película.EFE/Imagen cedida por UIP Spain
Vestuario de lujo

Un “Caprile” entre lobos

La diseñadora de vestuario ha contado con la colaboración del modisto español Lorenzo Caprile, que vistió a la novia

Madrid (EFE).-El vestuario de una película es tan protagonista como los propios actores. En el caso de “El lobo de Wall Street”, los estilismos que Sandy Powell imaginó para ambientar la trama le han valido una de las cinco nominaciones al Óscar con las que cuenta la película. En el diseño de vestuario, esta figurinista británica contó con la colaboración del modisto español Lorenzo Caprile.

Igual que hizo con la Infanta Cristina el día de su boda, Caprile diseñó el vestido de novia que el personaje interpretado por Margot Robbie luce durante su enlace con Leonardo DiCaprio en la película

Igual que hizo con la Infanta Cristina el día de su boda, Caprile diseñó el vestido de novia que el personaje interpretado por Margot Robbie luce durante su enlace con Leonardo DiCaprio en la película. El traje en cuestión “es muy entallado, con corpiño, escote corazón y falda de tul con mucho volumen, como se llevaban en esa época”, ha explicado el modisto a Efe Estilo.

Según Caprile, esta colaboración nace de su amistad con Sandy Powell, a la que conoció “en la fiesta del 50 aniversario de la sastrería Tirelli”. Según cuenta, su amiga le confesó que no tenía quién le confeccionara el vestido y, con decisión, propuso coserlo él.

La extravagancia de los 90

Igual que sucede con este vestido de novia, todos los estilismos que aparecen en esta nueva película de Martin Scorsese se adecúan perfectamente a la moda que hace 25 años lucían tanto los hombres como las mujeres de Wall Street.

.EFE/Imagen cedida por UIP Spain

Imagen de “El lobo de Wall Street” con Margot Robbie y Leonardo DiCaprio.EFE/Imagen cedida por UIP Spain

En el caso de las féminas, a lo largo de todo el film se puede apreciar como las prendas elegidas para acudir a actos sociales eran vestidos ajustados, totalmente ceñidos al cuerpo, con minifaldas y tacones de vértigo, como los de las botas Gucci que luce Margot Robbie en una de sus últimas escenas en la película.

Estos vestidos, que obligaban a mantener la línea hasta el último milímetro, estaban confeccionados en muchas ocasiones con escote “alter medium” de infarto, como el que luce Robbie cuando conoce a DiCaprio, o con “cuello barco”, un corte que en la película en muchas ocasiones.

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Las trabajadoras de la época lucían para ir a trabajar trajes Armani de falda y chaqueta en tonos claros. EFE/Imagen cedida por UIP Spain

 

Armani para trabajar

Cuando estas mujeres estaban trabajando, el aspecto que proyectaban era mucho más profesional y serio, pero sin dejar de lado la feminidad explosiva de la época. Las empleadas de Stratton Oakmont, igual que las trabajadoras de la época, lucían para ir a trabajar trajes Armani de falda y chaqueta en tonos claros.

Esta firma italiana era una de las preferidas por estas mujeres por sus cortes sencillos y flexibles siguiendo la estela de Coco Chanel. En los años 80, el “traje de ejecutivo” de corte impecable de esta firma, tanto para hombre como para mujer, se convirtió en todo un símbolo de la bonanza económica internacional.

En cuanto a los complementos, en la época en la que se ambienta “El lobo de Wall Street” primaba, al contrario que en la actualidad, el “más es más”. Las joyas dejaban totalmente de lado la discreción, y los pendientes, pulseras y anillos eran grandes, dorados y con llamativas incrustaciones de piedras preciosas, en sintonía con los Rolex de oro que lucían los altos ejecutivos.

En cuanto a los complementos, en la época en la que se ambienta “El lobo de Wall Street” primaba, al contrario que en la actualidad, el “más es más”

Por su parte, las prostitutas que acuden a las bacanales que se desarrollan en toda la trama, aparecen ataviadas con ligueros y transparencias para hacer cumplir las fantasías de los protagonistas. También con corpiños, muy de moda en la época gracias a los estilismos que, de la mano de Jean Paul Gaultier, lucía Madonna en sus conciertos durante su gira de 1990, “Bolde Ambition”.

 Traje, tirantes y corbata

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Los trajes que lucen los ejecutivos van evolucionando a lo largo de la película igual que los personajes.EFE/Imagen cedida por UIP Spain

En el caso de los hombres, lo que más destacaba a finales de los años 80 y principios de los años 90, eran las corbatas de cachemir anchas con estampados imposibles dignos de un Miró, en todos los colores del arco iris, siempre combinadas con camisas de lino de colores apagados y los tirantes más característicos del estilo Wall Street.

Los trajes que lucen los ejecutivos van evolucionando a lo largo de la película. Al principio, antes de triunfar en Wall Street, los que visten DiCaprio y sus socios son de solapa ancha y chaqueta desestructurada sin forro y gran caída, un modelo que creo Armani en los años 70 y que, por entonces, ya estaban pasados de moda.

A lo largo de la película, los trajes que utilizan los ejecutivos cambian y comienzan a utilizar modelos de lujo, cruzados y con raya diplomática

A lo largo de la película cambian y comienzan a utilizar trajes de lujo, cruzados y con raya diplomática, tendencia de la época que aún perdura. Las corbatas también evolucionan e incluyen motivos geométricos o bordados de hilo plateado sobre negro como la que luce Jean Dujardin en su papel de banquero suizo.

Este largometraje, uno de los más locos de Scorsese, repleto de borracheras y situaciones imposibles, ha sabido describir perfectamente una época y un modo de vida en el que el lujo y la ostentación estaban a la orden del día. Todo gracias a una buena historia, una dirección impecable, un DiCaprio de lujo y un vestuario totalmente acorde.EFE

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Madrid (EFE).-El vestuario de una película es tan protagonista como los propios actores. En el caso de “El lobo de Wall Street”, los estilismos que Sandy Powell imaginó para ambientar la trama le han valido una de las cinco nominaciones al Óscar con las que cuenta la película. En el diseño de vestuario, esta figurinista británica contó con la colaboración del modisto español Lorenzo Caprile.

Igual que hizo con la Infanta Cristina el día de su boda, Caprile diseñó el vestido de novia que el personaje interpretado por Margot Robbie luce durante su enlace con Leonardo DiCaprio en la película

Igual que hizo con la Infanta Cristina el día de su boda, Caprile diseñó el vestido de novia que el personaje interpretado por Margot Robbie luce durante su enlace con Leonardo DiCaprio en la película. El traje en cuestión “es muy entallado, con corpiño, escote corazón y falda de tul con mucho volumen, como se llevaban en esa época”, ha explicado el modisto a Efe Estilo.

Según Caprile, esta colaboración nace de su amistad con Sandy Powell, a la que conoció “en la fiesta del 50 aniversario de la sastrería Tirelli”. Según cuenta, su amiga le confesó que no tenía quién le confeccionara el vestido y, con decisión, propuso coserlo él.

La extravagancia de los 90

Igual que sucede con este vestido de novia, todos los estilismos que aparecen en esta nueva película de Martin Scorsese se adecúan perfectamente a la moda que hace 25 años lucían tanto los hombres como las mujeres de Wall Street.

.EFE/Imagen cedida por UIP Spain

Imagen de “El lobo de Wall Street” con Margot Robbie y Leonardo DiCaprio.EFE/Imagen cedida por UIP Spain

En el caso de las féminas, a lo largo de todo el film se puede apreciar como las prendas elegidas para acudir a actos sociales eran vestidos ajustados, totalmente ceñidos al cuerpo, con minifaldas y tacones de vértigo, como los de las botas Gucci que luce Margot Robbie en una de sus últimas escenas en la película.

Estos vestidos, que obligaban a mantener la línea hasta el último milímetro, estaban confeccionados en muchas ocasiones con escote “alter medium” de infarto, como el que luce Robbie cuando conoce a DiCaprio, o con “cuello barco”, un corte que en la película en muchas ocasiones.

profesionalmujerwallstreet

Las trabajadoras de la época lucían para ir a trabajar trajes Armani de falda y chaqueta en tonos claros. EFE/Imagen cedida por UIP Spain

 

Armani para trabajar

Cuando estas mujeres estaban trabajando, el aspecto que proyectaban era mucho más profesional y serio, pero sin dejar de lado la feminidad explosiva de la época. Las empleadas de Stratton Oakmont, igual que las trabajadoras de la época, lucían para ir a trabajar trajes Armani de falda y chaqueta en tonos claros.

Esta firma italiana era una de las preferidas por estas mujeres por sus cortes sencillos y flexibles siguiendo la estela de Coco Chanel. En los años 80, el “traje de ejecutivo” de corte impecable de esta firma, tanto para hombre como para mujer, se convirtió en todo un símbolo de la bonanza económica internacional.

En cuanto a los complementos, en la época en la que se ambienta “El lobo de Wall Street” primaba, al contrario que en la actualidad, el “más es más”. Las joyas dejaban totalmente de lado la discreción, y los pendientes, pulseras y anillos eran grandes, dorados y con llamativas incrustaciones de piedras preciosas, en sintonía con los Rolex de oro que lucían los altos ejecutivos.

En cuanto a los complementos, en la época en la que se ambienta “El lobo de Wall Street” primaba, al contrario que en la actualidad, el “más es más”

Por su parte, las prostitutas que acuden a las bacanales que se desarrollan en toda la trama, aparecen ataviadas con ligueros y transparencias para hacer cumplir las fantasías de los protagonistas. También con corpiños, muy de moda en la época gracias a los estilismos que, de la mano de Jean Paul Gaultier, lucía Madonna en sus conciertos durante su gira de 1990, “Bolde Ambition”.

 Traje, tirantes y corbata

TWOWS-01437

Los trajes que lucen los ejecutivos van evolucionando a lo largo de la película igual que los personajes.EFE/Imagen cedida por UIP Spain

En el caso de los hombres, lo que más destacaba a finales de los años 80 y principios de los años 90, eran las corbatas de cachemir anchas con estampados imposibles dignos de un Miró, en todos los colores del arco iris, siempre combinadas con camisas de lino de colores apagados y los tirantes más característicos del estilo Wall Street.

Los trajes que lucen los ejecutivos van evolucionando a lo largo de la película. Al principio, antes de triunfar en Wall Street, los que visten DiCaprio y sus socios son de solapa ancha y chaqueta desestructurada sin forro y gran caída, un modelo que creo Armani en los años 70 y que, por entonces, ya estaban pasados de moda.

A lo largo de la película, los trajes que utilizan los ejecutivos cambian y comienzan a utilizar modelos de lujo, cruzados y con raya diplomática

A lo largo de la película cambian y comienzan a utilizar trajes de lujo, cruzados y con raya diplomática, tendencia de la época que aún perdura. Las corbatas también evolucionan e incluyen motivos geométricos o bordados de hilo plateado sobre negro como la que luce Jean Dujardin en su papel de banquero suizo.

Este largometraje, uno de los más locos de Scorsese, repleto de borracheras y situaciones imposibles, ha sabido describir perfectamente una época y un modo de vida en el que el lujo y la ostentación estaban a la orden del día. Todo gracias a una buena historia, una dirección impecable, un DiCaprio de lujo y un vestuario totalmente acorde.EFE

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