• mas infoBlakberry. Foto de Andrew Gombert/EFEBlakberry. Foto de Andrew Gombert/EFE
Blakberry. Foto de Andrew Gombert/EFE
Tecnología

¿Vivimos en Matrix?

Los teléfonos móviles han transformado la forma de comunicarse: ¿nos estamos desconectando del mundo real?

Madrid,  ene (EFE).- La vida pasa y nos la estamos perdiendo, tan encorvados y ensimismados por los teléfonos móviles que el mundo que transcurre alrededor parece un insulso decorado; las relaciones sociales se transforman para dar lugar a un estilo de vida más hermético, donde rupturas y quedadas se resuelven “online”.

“Sufrimos lo que se conoce como ‘el síndrome de perderme algo'”, dice un psicólogo

En el universo digital, todo transcurre entre “gifs” (imágenes animadas), “memes” (fotos satirícas) o “selfies” que se diluyen en una corriente incontrolada de información, donde quién eres ya no sólo lo dices tú. Las empresas o marcas sin presencia en internet no existen, como las opiniones que no se pronuncian (dijo Kant), y parece que las personas sin perfil en las redes sociales, tampoco.

Blackberry Classic. EFE/ Ernesto Mastrascusa

Blackberry Classic. EFE/ Ernesto Mastrascusa

Objetivo: estar dentro del grupo

Sufrimos lo que Enrique García Huete, director de Quality Psicólogos, define como “el síndrome de perderme algo”; necesitamos enterarnos de todo lo que pasa, y de no ser así “te sientes fuera del grupo y, por lo tanto, te angustias”, aclara el experto a Efe.

Hoy en día, ¿quién no posee una cuenta en Instagram, Facebook o Twitter? El miedo al aislamiento, y por qué no decirlo, la naturaleza exhibicionista del ser humano, se esconden detrás de esta tendencia a poner sobre la pantalla la vida íntima, eso sí, con filtros, aderezos y poses artificiales que han dado lugar a un nuevo término, “el postureo”, el deporte nacional de la web 2.0.

La nomofobia o adicción al móvil provoca, por ejemplo, incomunicación en el contexto familiar

Esta especie de cinismo digital “ha existido siempre”, dice la autora del libro #Postureo, Paula Sancho, quien asegura que el “autoengaño” puede derivar “en más frustración”, si se descontrola.

La obsesión por descubrir nuevos “me gusta” o por contestar a los innumerables grupos del WhatsApp ha degenerado en nomofobia o adicción al móvil, una patología que provoca bajo rendimiento escolar y laboral, además de problemas de incomunicación con la familia, los amigos y la propia pareja (o incluso rupturas).

Mundo hiperconectado

Según cita Efe Salud, un 71% de usuarios de teléfonos inteligentes en edades comprendidas entre los 18 y 45 años sufre algún tipo de dependencia al móvil. Lo paradójico es que un mundo excesivamente hiperconectado ha motivado más aislamiento social.

EFE/Sebastián Silva

EFE/Sebastián Silva

Pequeños gestos pueden evitar que el “smarthpone” se convierta en un vicio insano, “tan adictivo como cualquier sustancia”, matiza el psicólogo. Por ejemplo, prescindir de su presencia “durante las comidas” puede evitar que se resientan las relaciones familiares.

La tecnología ha facilitado la vida moderna, el problema es “un uso inadecuado”

La “wearable technology” (tecnología ponible, dice la Fundéu) facilita la vida moderna: compras “online”, el empleo de la web como una fuente inagotable de información y documentación (aún con el existente ruido informativo) o la posibilidad de mantener el contacto con familiares y amigos que se encuentran en lugares alejados son algunos de sus puntos fuertes e indiscutibles.

Emoticonos, los sustitutos del lenguaje no verbal

Entonces, ¿dónde está el problema? “en un uso inadecuado”, esgrime García Huete, o en el intento de sustituir de forma permanente una comunicación normal, “face to face”, por mensajes de WhatsApp, donde ningún emoticono puede sustituir la calidez de una sonrisa, la complicidad de un gesto o el importante silencio.

la foto

Los problemas se manifiestan con más facilidad cuando el lenguaje no oral, “el más importante” según García Huete, está ausente; así, algunas parejas experimentan malentendidos al comunicarse por WhatsApp, por no hablar de las inseguridades que afloran con el famoso invento del doble “check” azul, que avisa de la lectura de los mensajes. (“¿Si lo ha leído, por qué no me ha contestado?”).

La ruptura de Irina Shayk y Cristiano Ronaldo se conoció por dedicarle la rusa un “unfollow” en Twitter

Las quedadas por los viejos tiempos se sustituyen por nostálgicos grupos de antiguos alumnos o compañeros de trabajo, y la falta de valentía para conseguir la primera cita se solventa con la recurrida “solicitud de amistad“, el moderno “estoy por ti” o “me gustas”.

Hasta la modelo Irina Shayk consigue con un “unfollow” a Cristiano Ronaldo en Twitter que se disparen los rumores de ruptura.

Internet, la nueva plaza pública

Aún así, internet se ha convertido en una plaza pública donde personas menos sociables o con gustos poco masivos encuentran a sus “medias naranjas” virtuales, y por qué no, esas emergentes relaciones pueden trasladarse a la vida real, menos ideal pero más tangible, más arriesgada, pero también más satisfactoria.

No podemos tener más de 150 amistades, según teorizó el antropólogo Robin Dunbar

Solo las impresiones visuales tienen sentido en este mundo ficticio que no se huele ni se palpa; todo consiste en parecer más feliz y ya no importa la calidad de las amistades, sino la cantidad.

Lo teorizó el antropólogo Robin Dunbar en los 90, a partir de una experimentación con primates: no es posible mantener relaciones sólidas con más de 150 amistades. No sabemos a dónde llevará todo esto, pero “la verdad está ahí fuera”; esperemos que reconectar con el mundo exterior sea más fácil de resolver que un Expediente X.

Tagged with: ,
Posted in Tendencias

Efe Estilo en Twitter
EFEverdeEFEagroEFEempresasbanner_EFEtur300x125
Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies